<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709</id><updated>2011-09-14T12:16:04.561-03:00</updated><category term='Romance'/><category term='Cuentos largos'/><category term='Suspenso'/><category term='Noticias'/><category term='Terror'/><category term='Microcuentos'/><title type='text'>Relatos de Miroslav</title><subtitle type='html'>En un intento por colaborar a la promoción de la cultura y el gusto por la literatura pongo a disposición mis relatos para que vuestras críticas hagan a su humilde servidor mejor en este complejo y sublime arte</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>33</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-7930408732435565370</id><published>2011-02-02T18:01:00.003-03:00</published><updated>2011-02-02T18:10:43.718-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos largos'/><title type='text'>Un Buen Desayuno</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;07:27 am.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Buenos días – saluda ella muy jovial.&lt;br /&gt;-    … Buenos días.&lt;br /&gt;-    Que seriedad – se burla ella.&lt;br /&gt;-    No dormí muy bien anoche, entre el calor y cosas en la cabeza.&lt;br /&gt;-    Uff, anoche el calor fue insoportable, ¿Hace cuanto que estas sentado ahí?&lt;br /&gt;-    Mmm, hará una hora, hora y media.&lt;br /&gt;-    Bueno, entonces dame unos minutos y te sirvo el desayuno, primero iré a ver cómo está Daniel – comenta ajustando el cinto que cierra su bata sobre su cuerpo desnudo.&lt;br /&gt;-    Déjalo dormir, ya están terminando las clases y no es necesario que vaya, creo que aprobó todas las asignaturas – no aparta su vista de la ventana sobre el lavaplatos de la cocina.&lt;br /&gt;-    Cierto, muy cierto... cuando tienes razón la tienes.&lt;br /&gt;-    Me doy ese crédito.&lt;br /&gt;-    Entonces desayunamos y te afeitas esa horrible barba, antes de que pasen por ti – bromea ella despreocupadamente.&lt;br /&gt;-    Una semana más fuera de casa – él responde lúgubremente.&lt;br /&gt;-    ¡Uff! Veo que no hay mucho ánimo de laborar esta mañana. ¿Es el trabajo lo que ocupa esos pensamientos matutinos?&lt;br /&gt;-    En parte, el trabajo bien hecho siempre es una preocupación, además creo que comienza un periodo de “desvinculaciones” por requerimientos de la empresa – dice moviendo sus manos señalando las comillas.&lt;br /&gt;-    No es para menos que tener esa cara entonces.&lt;br /&gt;-    ¿Tienes algo en mente para la semana?&lt;br /&gt;-    No lo creo, supongo que iré a la casa de mis papás con Daniel.&lt;br /&gt;-    No es mala idea, creo que se merece un poco de distracción. ¿Estás segura que no harás nada más?&lt;br /&gt;-    Mmm. Puede que me junte uno de esos días con las mamás del Centro de Padres del colegio, tú sabes cuánto les gusta el chisme.&lt;br /&gt;-    Mientras no sea nada sobre ti.&lt;br /&gt;-    No tengo nada que esconder – dice irguiendo su espalda y parándose sobre las puntas de sus pies.&lt;br /&gt;-    ¿Segura?&lt;br /&gt;-    … - estupefacta ella lo mira, sin quitar la sonrisa de su rostro. – Nada, ¿O a caso tu sabes algo sobre mi? Que sea digno de una reunión de té con esas señoras.&lt;br /&gt;-    Creo que después de tantos años no, pero uno nunca sabe, Dicen que uno nunca termina de conocer a las personas.&lt;br /&gt;-    Eso es verdad, ¿Me creerías que mi hermana quiere hacer el servicio militar? Eso sí que no lo vi venir, aunque yo creo que solo es para demostrar que es más que una cara bonita, como siempre dice ella.&lt;br /&gt;-    No me interesa habla de tu hermana – Responde arisco.&lt;br /&gt;-    ¿Qué te pasa? Primero te quedas sentado mirando la ventana desde quien sabe qué hora, después no saludas como Dios manda a tu esposa y para rematar estás hecho todo un viejo de mierda con tus pesadeces.&lt;br /&gt;-    ¿De verdad quieres saber que mierda me pasa? – dice él mientras mete la mano en el bolsillo de su bata cuadrillé.&lt;br /&gt;-    Desde luego que sí, tampoco voy a dejar que me trates así gratis y justo antes de irte otra semana más de la casa.&lt;br /&gt;-    … - saca un celular desde el bolsillo, guarda silencio mientras lo revisa, hasta dejarlo sobre la mesa de madera. – Esto es lo que me pasa.&lt;br /&gt;-    Estás cada vez más raro – se acerca dudando, la cara de él solo logra inquietarla.&lt;br /&gt;-    Mira, con confianza.&lt;br /&gt;-    Veamos – su rostro se desfigura completamente, palidece y su sonrisa se convierte en una inverosímil mueca.&lt;br /&gt;-    Puedes ver otras más si sigues hacia adelante.&lt;br /&gt;-    Creo que no es necesario.&lt;br /&gt;-    Adelante, sigue, solo sigue la puta secuencia: tú en al auto de quien sabe qué hombre, entrando a un colorido motel, ¿Quieres que siga? – su voz es tan solo un susurro.&lt;br /&gt;-    Creo que no.&lt;br /&gt;-    Me tomé la desafortunada molestia de ver cómo te abalanzaste sobre él, no pensé que yo no pudiera satisfacerte tanto como para que te lanzaras de esa manera sobre otro hombre, lo desnudaste tan rápido que él mismo se sorprendió.&lt;br /&gt;-    No sigas…&lt;br /&gt;-    Te tomó fuerte e hizo girones tu blusa, esa blusa que te regalé para tu cumpleaños, pero desde luego no te importó, te deshiciste de tu calzón por debajo de la falda y no pudiste esperar ni siquiera para quedar completamente desnuda.&lt;br /&gt;-    Por favor – los ojos enrojecidos comenzaban a humedecerse.&lt;br /&gt;-    Vi como empezaste, pero no quise verte terminar, así que esperé fuera hasta que salieron, para verte ir entre risas, sentada a su lado. Puto motel, tiene cámaras por todos lados.&lt;br /&gt;-    Yo no quería.&lt;br /&gt;-    Claro que no querías, nunca una puta de mierda quiere traicionar a su marido, las obligan, siempre es así cuando las descubren disfrutando sobre el pene de otro hombre.&lt;br /&gt;-    De verdad no quería, pero es que…&lt;br /&gt;-    Pero es que qué. – apremia él.&lt;br /&gt;-    Me sentía tan sola.&lt;br /&gt;-    Te pregunté miles de veces si cambiaba de trabajo, para poder tener una mejor vida familiar, nunca he soportado estar lejos de ti y Daniel semana por medio.&lt;br /&gt;-    No quería que tiraras todo a la basura.&lt;br /&gt;-    Claro, si para ese entonces ya estabas cagándome.&lt;br /&gt;-    No lo digas así, por favor. – la primera lágrima de la mañana rodó por su mejilla empalidecida.&lt;br /&gt;-    Esa es la verdad, y como tal, quiero saber desde cuando me estás pegando en la nuca. – responde él sin perder la paciencia.&lt;br /&gt;-    No hagas esto, podemos conversarlo y arreglarlo.&lt;br /&gt;-    ¿Desde cuándo?&lt;br /&gt;-    Podemos dejarlo atrás y olvidarlo.&lt;br /&gt;-    ¿Olvidarlo?... ¿Desde cuándo que no soy el único?&lt;br /&gt;-    …&lt;br /&gt;-    ¡Dime!&lt;br /&gt;-    Harán tres meses, quizás un poco más.&lt;br /&gt;-    ¿Y quién sería ese hijo de p...? – su voz se quiebra leve y momentáneamente.&lt;br /&gt;-    Es uno de los papás del Centro de Padres.&lt;br /&gt;-    Quiero conocerlo.&lt;br /&gt;-    ¿Cómo?&lt;br /&gt;-    Quiero conocer al hombre que está destruyendo mi familia, quiero que me diga por qué me hace esto a mí y supongo que a su familia también.&lt;br /&gt;-    ¿Por qué no dejamos esto hasta aquí? Conversemos y tratemos de superarlo, tú eres el padre de mi hijo y te amo más que a nadie.&lt;br /&gt;-    No trates de manipularme con esas cosas, lo hecho, hecho está, y vas a tener que afrontar las consecuencias.&lt;br /&gt;-    Pero por favor, si podemos hacerlo – progresivamente comenzaba a elevar la voz, y sus ojos al borde del colapso.&lt;br /&gt;-    Mira, quiero pedirte sólo una cosa y, dependiendo de lo que salga, podría perdonarte.&lt;br /&gt;-    ¿Y qué sería? – pregunta mientras limpia sus ojos.&lt;br /&gt;-    Quiero que lo llames, y que venga inmediatamente.&lt;br /&gt;-    ¡¿Estás loco?! ¿Cómo podría eso ayudarnos?&lt;br /&gt;-    Quiero que lo llames.&lt;br /&gt;-    ¡No lo haré!&lt;br /&gt;-    Llámalo, ahora.&lt;br /&gt;-    No, Daniel puede despertar y no quiero exponerlo a todo esto.&lt;br /&gt;-    El no despertará así que, por favor, haz lo que te pido.&lt;br /&gt;-    Pero ¿por qué?&lt;br /&gt;-    … - por segunda vez vuelve a revisar un bolsillo de su bata, esta vez el izquierdo – Hazlo ahora mismo – dice mientras deja sobre la mesa, junto al celular, una pesada Colt 45.&lt;br /&gt;-    … - estupefacta guarda silencio, mirando detenidamente el brillante revólver.&lt;br /&gt;-    Haz lo que te pido, por favor.&lt;br /&gt;-    Tengo que ir por mi celular – se encamina a su habitación.&lt;br /&gt;-    Usa el mío, no creerás que soy tan estúpido para dejarte salir de la cocina y que te voy a creer que no sabes el número, así que marca ahora mismo y dile que ya estás sola y que no puedes esperar hasta su próximo encuentro, que venga rápido porque lo esperas con lencería nueva.&lt;br /&gt;Ella se acerca, evitando con el dorso de su mano que el hilillo transparente que proviene de su nariz llegue a sus labios, los ojos completamente enrojecidos y las manos comenzando a ser invadidas por un angustioso temblor.&lt;br /&gt;-    ¿Estás seguro de todo esto? No sé si sea bueno que venga ahora, tal vez más tarde, cuando estés más tranquilo. – dice con el celular en su mano, controlando el constante temblor.&lt;br /&gt;-    ¿A caso no estoy tranquilo, o esperas que esté aún más tranquilo? ¿De verdad piensas que el paso de unas cuantas putas horas hagan que me sienta mejor y pueda invitarle un café como si fuéramos todos amigos y terminemos haciendo un trío en nuestra cama?&lt;br /&gt;-    No es eso, por favor, no quiero que pase nada más. Creo que ya es suficiente y que podemos llegar a arreglarlo – su mano vuelve a temblar, al borde de soltar el aparato que sostiene.&lt;br /&gt;-    Una sola condición, querida, si nunca tiraste con él en mi… nuestra cama, esperaré un poco más.&lt;br /&gt;-    … - sólo silencio se apodera de ella.&lt;br /&gt;-    Entonces llama – susurra él tras el incómodo momento de silencio que sólo sirvió para corroborar su idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella comienza a marcar el número, lleva el aparato a su oreja, cobijándolo junto a su mejilla. Durante unos cuantos tonos de discado - que se hacen eternos - intenta mantener la calma, respirando profundamente… el otro lado de la línea por fin contesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;-    ¿Aló? – &lt;/span&gt;responde una voz adormilada.&lt;br /&gt;-    Hola, ¿Cómo estás?&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Quién habla?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    Soy yo&lt;br /&gt;-  &lt;span style="font-style: italic;"&gt;  ¡Aps! Disculpa que no te reconociera, vengo recién despertando, anoche tuve una juerga de aquellas y…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    ¿Estás sólo? – le interrumpe ella.&lt;br /&gt;-   &lt;span style="font-style: italic;"&gt; Bueno, está por salir al trabajo y yo tengo unos días que me debía la empresa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    ¿Te parece si adelantamos nuestro encuentro? – dice ella conteniendo el aliento.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No lo sé, tenía pensado hacer algunos trámites, además ¿Tu esposo no está aún en la ciudad?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    No, se acaba de ir, lo pasaron a buscar hace unos veinte minutos.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mmm, tendrías que ofrecerme algo bueno, como para dejar de lado los deberes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;-    Bueno, ayer compré un par de prendas íntimas que me gustaría estrenar. – dice derramando un par de lágrimas, pero conteniendo la voz al borde del desconsuelo.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡¿En serio?! Uff… podrías adelantarme algo entonces.&lt;/span&gt; – dice entre risitas adormiladas.&lt;br /&gt;-    Tienes que verlo por ti mismo.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mira, termino mis diligencias y parto a tu casa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    No, tiene que ser ahora – La mirada de su esposo se clava en la suya.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Pasa algo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    No, nada, es que te quiero ahora, Daniel y mi esposo no están, y me gustaría empezar bien el día.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bueno, puedes ser bastante persuasiva cuando lo deseas, en quince minutos estoy allí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    Te espero, la puerta estará abierta, pasa a la cocina – corta la comunicación y mira a su marido en busca de un poco de aprobación.&lt;br /&gt;-    Entonces esperaremos, podrías servirme un poco de jugo de naranja para la espera – aún no quita la mirada de los ojos de ella, como si quisiera que sus ojos comenzaran a sangrar, que expiara su culpa, que pagara por lo que le hizo, pero aún falta, poco, pero debe esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;08:53 am.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Hola! Preciosa, ¿adivina quien llegó? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    ¡Pasa, estoy en la cocina! – responde con un grito que deja ver lo forzado de su bienestar.&lt;br /&gt;-   &lt;span style="font-style: italic;"&gt; ¡Te voy a tomar, haré a un lado esa lencería y verás lo que es bueno! &lt;/span&gt;– va gritando entre risas y con notoria excitación mientras se acerca a la cocina luego de cerrar la puerta principal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos en la cocina aguardan en silencio, incómodo pero, de alguna manera, satisfactorio.&lt;br /&gt;Ella no deja de mirar el suelo, pensando en que por fin su mentira se destapó, su rostro - aunque temeroso - se ve libre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por su parte él voltea su mirada desde la ventana hacia la entrada de la cocina, ella puede ver como por fin comienzan a aparecer notas de lágrimas en sus ojos y, al parecer, algo de duda; pero esto se borra tras un largo respiro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una figura alta, sin camisa y con el pantalón desabotonado, entra por fin en la cocina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Hey! &lt;/span&gt;– se detiene en seco al verla despeinada y solo con una bata que cubre su cuerpo, aunque puede apreciar sus curvas, sus pezones y su entrepierna, debido a que, por el calor, la tela está pegada a su cuerpo, sus pies descalzos parecen sucios. No puede ver bien su rostro, ella aún mira el piso.&lt;br /&gt;-    Bueno días señor, ¿Cómo se encuentra Usted? – desconcertado ante el saludo y la voz masculina gira su rostro y ve sentado, frente a la pequeña mesa de madera, al esposo de ella. Un trago amargo se detiene en medio de su garganta.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Estoooo… &lt;/span&gt;- no sabe qué decir, examina la habitación, ella es solo un zombie inmóvil, él por el contrario irradia ira, a pesar de su pacifica apariencia. – Creo que es mejor que me retire y los deje conversar un poco – gira sobre sí mismo.&lt;br /&gt;-    Espere un momento, siéntese en la silla que tiene al lado, mi querida esposa le servirá un vaso de jugo, lo mejor para comenzar una mañana, además del sexo, claro… querida, atiende a la visita – Vuelve a girar sobre sus pies y mira la inverosímil situación, su corazón late con fuerza, su pecho lo delata - Por favor, tome asiento – repite el anfitrión, mientras ella sirve un vaso de jugo.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Está claro que esto es un error, una simple equivocación, verá usted… &lt;/span&gt;- dice nervioso y presto a abandonar la habitación.&lt;br /&gt;-    Entonces hará el favor de explicarme detalladamente tal error – le interrumpe mientras sube sus manos sobre la mesa y deposita algo que suena pesado y opaco sobre ella, el hombre (aún de pie) mira con horror el elemento metálico que acaba de hacer aparición y el nudo que se comenzaba a formar en su garganta ahora le empieza a entorpecer el paso del aire.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tranquilo, no hay necesidad de llegar a las armas, ni siquiera a las manos, como le he dicho esto no más que un lamentable error.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    Estimadísimo señor, tenga la puta amabilidad de tomar asiento, no es que vayamos a darnos de balazos y llenarnos los cuerpos de plomo… así podrá usted explicarme con lujo de detalles como mierda esto es un error, como es que un imbécil puede equivocarse de casa y ofrecer tirarse a la dueña de casa. Porque eso sería, para mí, un error lamentable, pero un error al fin y al cabo.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No hay necesidad de burlarse de mis intenciones, por favor &lt;/span&gt;– se defiende mientras la mujer le ofrece un vaso repleto de jugo de naranja, con la mirada perdida, como si intentara descifrar un puzle demasiado difícil.&lt;br /&gt;-    Entonces, si no hay necesidad de hacer burlas, espero que por nuestro bien seas capaz de explicarme y contarme desde un principio desde cuándo y por qué te estás tirando a la puta que tengo por esposa – su cara comienza por fin a tomar matices de ira.&lt;br /&gt;-    Cariño, no digas esas cosas, ¡por el amor de Dios! – interviene ella.&lt;br /&gt;-   &lt;span style="font-style: italic;"&gt; Tranquila, creo que si podemos dialogar como adultos podemos llegar a una solución cuerda y que no requiera cuerpos marcados con tiza sobre el piso &lt;/span&gt;– El marido asiente en silencio a las palabras que salen con naturalidad. – &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La conocí hace más menos tres meses, soy nuevo en la ciudad, fui transferido por trabajo y mi hija va al mismo colegio que su hijo, por lo que nos conocimos en una de las reuniones del curso. En realidad yo la conocí allí, ella no me prestó ni la más mínima atención. Me pareció una mujer preciosa, y para ser honesto mi matrimonio hacía tiempo que venía bastante mal así que me di el placer culpable de fantasear con ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    Si estás intentando hacer que crea que todo es culpa tuya y que ella no tiene nada que ver voy a romperte la puta cara antes de meterte unas cuantas balas entre las piernas – interrumpe impetuoso, causando que la mirada de sus interlocutores se dirija inmediatamente hacia él, su cara tiene el ceño fruncido, pero el arma reposa sobre la mesa lejos de sus manos que descansan sobre sus muslos.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No es esa mi intención, si nos descubriste no tiene ningún sentido tratar de salvar alguno de los culos aquí presentes &lt;/span&gt;– suspiro - &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Como dije yo fui quien la vio más allá de una simple madre del curso de mi hija; lo cual se alimentó rápidamente, ya que como nosotros  llegamos luego de las vacaciones de invierno nos cruzamos con el aniversario del colegio, y claramente quería que mi hija fuese bien recibida, así que traté de participar lo que más pude en las actividades. Allí me di cuenta que, de todos los padres, ella era de las pocas personas que asistía a las actividades sola, y como mi esposa odia estas cosas me acerqué para tener con quien conversar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    Yo no sabía que tenía otras intenciones conmigo, así que intenté acercarme también para que los padres no tuvieran problemas con él – añade ella.&lt;br /&gt;-    Desde luego, continúa.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bueno, pasó alrededor de una semana, con unos padres decidimos juntarnos a tomarnos un trago para poder planificar mejor el acto que presentaríamos en el evento de cierre del aniversario, desde luego le extendí la invitación para que nos ayudara. Algunos de los que fueron tenían que retirarse temprano, y a otros las copas de les pasaron demasiado rápido así que cada vez quedábamos menos, hasta que solamente estábamos los dos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    ¡Me emborrachaste, para poder tirar conmigo!&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Eso no tiene nada de falso, pero tampoco es falso que, aunque estuvieras borracha, fuiste tú quien puso su mano en mi jodida entrepierna y quedaste los suficientemente cerca para sentir el calor de tus labios casi tocando los míos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    ¡Mentira!&lt;br /&gt;-    Déjalo seguir.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Así fue, me dijiste que amabas a tu marido, pero que pasaba demasiado tiempo fuera por su trabajo, que incluso habían ocasiones donde meses completos debía salir del país. Que una mujer tiene necesidades, que incluso estabas haciéndote habitué de los sex-shop de la ciudad, buscando consoladores e incluso pornografía&lt;/span&gt; – Ella explotaba en rubor, nadie la miró directamente, no pudieron ver si era vergüenza o rabia. – &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Eso lo pude entender, le dije que tenía que hablar contigo, que tal vez podrías negociar llevarla contigo cuando salieras por periodos prolongados, pero la verdad es que la calentura me ganó y la besé.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    … - un suspiro seguido de un sorbo de jugo. – &lt;span style="font-style: italic;"&gt;entonces ella respondió el beso apretando fuertemente mis genitales, ella se dio cuenta rápidamente y me empujó… la vi irse el local. Pésima suerte mía, me abandonaron todos con una cuenta bastante gorda que pagar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    Algo de justicia.&lt;br /&gt;-    Amor, eso no es cierto. Fue él quien empezó todo, te lo puedo jurar.&lt;br /&gt;-    Júralo por la vida de Daniel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Esa misma noche ni siquiera me atreví a llamarla, pero al día siguiente estaba decidido a hacerlo, tenía mi celular entre las manos pensando en cómo comenzar la conversación, pero el sonido de una llamada me interrumpió. El identificador del aparato indicaba que era ella, me puse nervioso y contesté. Me dijo que había tenido un impulso lamentable y que esperaba que nunca más volviéramos a hablar sobre eso; en efecto nunca más lo hicimos. Antes de que colgara le invité a tomar un café en la tarde para que quedara claro que solo seriamos amigos y que yo también lamentaba lo que había pasado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    Acepté ese café porque creí en tus palabras.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hasta ese momento yo también creía en mis palabras, pero te volví a ver y todo volvió a lo mismo, todo el momento pensaba en cómo te verías desnuda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    No pensaba que eras un cerdo degenerado.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;En fin, nos tomamos un café y le pregunte si la acompañaba al auto, me dijo que mejor la dejara ahí mismo y que volviera a mi casa, que nos veríamos en las reuniones del colegio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    Y no pudiste dejarme tranquila – el marido miraba atento, casi disfrutando como dos personas pueden intentar inculparse mutuamente.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;En efecto, después de esa tarde no tenía intenciones de dejarte tranquila, quería tenerte. Una vez en mi casa fui por una cerveza para apaciguar el calor de tales pensamientos hasta que…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    ¡¿Hasta que qué?! – grito ella, soltando innumerables lágrimas – eres un mentiroso, amor no lo escuches más, por favor.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hasta que ella golpeó mi puerta &lt;/span&gt;– Continuó ante el silencio de él.&lt;br /&gt;-    ¿Cómo puedes inventar esas cosas? ¿A caso no tienes vergüenza?&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;No me avergüenzo de esto, la verdad es que me hiciste feliz, pensé que mi matrimonio estaba acabado y que terminaría solo, pero ahí estabas tú: una mujer hermosa mostrando interés por mí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    Más bien lástima – se apresuró ella.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nunca lo pude interpretar así, menos después de la pasión que tenías en la cama… Bueno, no saco nada alimentando la tensión, dejémoslo en que esa tarde fue la primera vez que estuvimos juntos y que tuvimos encuentros ocasionales después de eso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10:02 am.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Así que así fue como pasó – dijo el marido con voz angustiosa, su cara se había transformado en la de un viejo ojeroso, arrugado y sin alma. – ¿Tienes algo que agregar querida?&lt;br /&gt;-    Sólo que te amo, más que a nadie – el amante, ante esas palabras soltó una solitaria lágrima que demoró tanto en recorrer su mejilla como la respuesta que venía en camino.&lt;br /&gt;-    Entonces, muéstrame que me amas.&lt;br /&gt;-    ¿Qué quieres que haga? – él mira la pistola sobre la mesa&lt;br /&gt;-    Una sola cosa.&lt;br /&gt;-    No por favor, sabes que sería incapaz de matar a alguien.&lt;br /&gt;-    ¿Matarlo? No seas ridícula… desnúdate.&lt;br /&gt;-    ¿Qué?&lt;br /&gt;-    Que te desnudes.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Viejo, creo que esto ya es suficiente&lt;/span&gt; – el amante interviene afligido.&lt;br /&gt;-    Quiero que te lo tires aquí mismo, quiero ver si en verdad me amas, quiero ver que lo desprecias, quiero ver tu cara… no podrás mentirme.&lt;br /&gt;-    Amor, por favor.&lt;br /&gt;-    Quítate la condenada bata – ella obedece, dejando caer la bata al mismo tiempo en que rompe en un llanto frenético. – ahora estimado invitado, tome a mi mujer.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Amigo estás loco.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;-    Daniel puede despertar, ya es tarde… no hagas esto.&lt;br /&gt;-    El no va a enterarse de nada. Comiencen – la pareja, ambos cabizbajos se mantienen inmóviles. – por favor no tienen porque reprimirse – dice el marido mientras pone su mano derecha sobre el arma.&lt;br /&gt;-    No creo que así puedas perdonarme, por qué no buscamos otra solución…&lt;br /&gt;-    Ustedes empezaron esto, así que termínenlo ahora mismo – ella se acerca a su amante, le toma una mano y le obliga a ponerse de pie, él está estupefacto, ella termina de soltar el pantalón, el que cae sobre los tobillos del hombre. No lleva ropa interior y está extrañamente excitado, así lo demuestra su miembro.&lt;br /&gt;-    &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Haz lo que dice, no tenemos más que hacerlo o morir, esta enloquecido, mira sus ojos &lt;/span&gt;– le susurra en el oído, ella mira detenidamente a su esposo, solo para ver que los observa con la mirada perdida en algún recoveco de su propia mente.&lt;br /&gt;-    Esto sólo lo hago por ti, mi amor – dice ella antes de tomar a su amante entre las manos y ponerlo dentro de ella. El amante se estremece, ella también. El rostro de ambos se ruboriza, lo invade el sudor, que se entremezcla con las lágrimas y los mocos. El comienza a mover la cadera. Ambos de pie como actores frente a su público.&lt;br /&gt;-    Yo te amé desde que te conocí – dice el marido – continúen su puto juego, con calma que Daniel nunca más despertará y no tendrá que saber que su madre es una puta, ya me encargué de eso – ella lo mira con horror- Pero que ambos pesen con estos dos cuerpos muertos – toma la pistola, se pone de pie, mientras él sale de su esposa y ella cae de rodillas, pone el cañón brillante en su boca y cierra los ojos para siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sonido ensordecedor y la mancha roja despegando por los aires aún ocupan el pensamiento de ella, que permanece de rodillas, con la bata que su amante ha puesto sobre ella, mientras un grupo de agentes de investigaciones invade el lugar. Él, antes de cubrirla, ha llamado al teléfono de emergencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Colt. 45 sólo tenía una bala… Daniel permanece en el sueño eterno, entregado por una almohada, unas cuantas horas antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-7930408732435565370?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/7930408732435565370/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=7930408732435565370&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/7930408732435565370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/7930408732435565370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2011/02/un-buen-desayuno_9786.html' title='Un Buen Desayuno'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-3922531186355879431</id><published>2009-12-01T23:20:00.001-03:00</published><updated>2009-12-01T23:21:35.598-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Suspenso'/><title type='text'>Psíquico</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La verdad es que ahora tomo esto con un poco más de calma, las risotadas histéricas y la opresión en el centro de mi pecho ya han ido disminuyendo. Pero para aclarar cualquier duda explicaré todo lo que pasó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Suspiro)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer, ayer era un buen día, me había pasado la semana estudiando para el último de mis exámenes. La presentación fue tediosa, los tutores se esmeraron en masacrarme con un bombardeo sin precedentes de preguntas. Al final logré salvar mi nota de aprobación y algunas miradas de condescendencia de algunos de los que formaron la comisión…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en fin, salí de la sala con las rodillas temblando y peleando por mantenerme de pie. Como fui el último en dar el examen me encontré solo, todos habían partido por algo de comer. Sentía que debía compartir mi satisfacción con alguien, por lo que llamé a mi mejor amiga, pero no me contestó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despreocupado, con la vista en el cielo, me preguntaba qué podría hacer, hasta que mi celular vibró con sorpresa en el interior de mi bolsillo, al revisarlo comprobé que Analía me había enviado un mensaje para que la esperase a la salida del Hospital, donde realizaba su práctica, para almorzar en algún lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De camino al Hospital compre un café y me senté en un roñoso banco de madera justo frente a la entrada del recinto, pero en la cuadra del frente, para refugiarme del sol en una diminuta sombra que proyectaba uno de los balcones de un viejo edificio rojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encontraba pensando, con la mente puesta en un tema de Bob Dylan que reproducía mi iPod, cuando vi a un hombre de un aspecto más que reprochable salir por la puerta del Hospital, la sangre me hirvió descontroladamente (ya que guardo un fuerte rechazo contra los individuos de aspecto malacatoso), así que sin pensarlo levanté mi mano en el aire, y con un ademán de disparo reproduje casi inaudiblemente un: ¡BANG!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Grande fue mi sorpresa, y la respuesta de mi corazón, cuando el hombre cayó de bruces al suelo y no volvió a ponerse de pie. La gente comenzó a reunirse en rededor a él, pero el hombre no se movía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La histeria comenzaba a manifestarse en un amargo nudo en la garganta y saladas lágrimas que quemaban mis ojos. Estaba en medio de un descubrimiento asombroso, tenía un poder inconmensurable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acerqué lo más rápido que pude, pero cruzar la calle fue algo más lento de lo que esperaba. Cuando estuve en el lugar el hombre se encontraba sobre una camilla, y un equipo del servicio de urgencias intentaba reanimarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sorprendido los seguí hasta los box de atención, me detuvieron y me hicieron esperar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aguardé un largo rato hasta que salió un médico y me preguntó si era familiar, a lo que respondí positivamente, con ansias de saber si mi “poder” había acabado con aquel hombre, pero el médico dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Lo siento, su tío sufrió un infarto masivo, y no pudimos hacer nada para salvarlo. Pero déjeme decirle que nada de esto hubiese pasado si no hubiese decidido abandonar la unidad de Coronario en su condición tan inestable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En silencio di media vuelta y me retiré… Las coincidencias de la vida.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-3922531186355879431?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/3922531186355879431/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=3922531186355879431&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/3922531186355879431'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/3922531186355879431'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/12/psiquico.html' title='Psíquico'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-645863320399438166</id><published>2009-09-28T23:35:00.001-04:00</published><updated>2009-10-03T15:46:29.835-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Suspenso'/><title type='text'>Diario</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Click!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Coordenadas: 41°53′24.8″N 12°29′32.3″E&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diario:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las 06:15 am.&lt;br /&gt;He despertado esta mañana en medio de una densa y espesa bruma que llega casi a tocar suelo. El olor en el ambiente es desquiciante, tanto que, por momentos, prefiero no comer nada, ya que no puedo sentir sabor y mi estómago se aprieta en un nudo sordo que estruja mis entrañas. Solo llevo unas horas en este bosque de verde desgastado, y desearía no haber dormido en su transcurso. Los bichos y alimañas (casi infernales) han dejado marcas sobre mi cuerpo, que podrían ser permanentes. Por el momento espero que ninguna haya sido lo suficientemente ponzoñosa como para envenenarme antes de cumplir la misión y poder volver a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahora lo mejor será mantener el silencio…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…¡Click!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;06:30&lt;br /&gt;Nota: Aún espero entre matorrales, posicionado estratégicamente contra la dirección del viento. Estoy ansioso, hace cinco minutos los tambores tribales y alaridos ceremoniales me han alertado de la cercanía de los bárbaros.&lt;br /&gt;He decidido dejar encendido el micrófono para intentar narrar lo que se avecina, mientras llevo a cabo mi misión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabo de encender un tabaco, sacando cuentas sobre el salario que recibiré por cambiar la historia... Preguntándome por qué aún mi cabeza da vueltas después del viaje, ya debería de haber pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay pasos detrás de mí, el corazón se me aprieta violentamente contra la garganta, estoy al borde de la asfixia, giro... Cambio inmediatamente de la angustia de la asfixia por la del infarto. Los bárbaros (hombres malolientes cubiertos de pieles) se encuentran por docenas ante mí, la bruma se disipa y estúpidamente, veo los muros de roma tras de mí: estuve todo el tiempo dando la espalda al 'enemigo'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La desesperación agolpa mis venas, saco el gatillo de mi bolsillo, el fusil de asalto se materializa en mis manos, al mismo tiempo en que lo hace mi armadura digital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy frente a frente con el ejército rudimentario que superó a los romanos... Escupo lo que queda del cigarrillo, les sonrío y disparo… Un cuarto del ejército desaparece ante el estallido de positrones que descargué... Ahora el lunático de mi jefe (en el futuro) podrá ver que hubiese pasado si Roma nunca hubiese caído...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diario, anota la bitácora... Volvemos al futuro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-645863320399438166?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/645863320399438166/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=645863320399438166&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/645863320399438166'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/645863320399438166'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/09/diario.html' title='Diario'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-8457896177109780136</id><published>2009-09-26T15:57:00.000-04:00</published><updated>2009-09-26T16:00:39.611-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Suspenso'/><title type='text'>Holocausto</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Primero: Si alguien encuentra este puto cuaderno, que me disculpe, pero nunca tuve la costumbre de escribir y lo hago deplorablemente (aunque intente utilizar palabras rebuscadas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezaré por el maldito zumbido que penetra mi oído…. Sé que no tengo ni la menor idea del cuerpo humano, pero una vez leí sobre el puto oído medio, y estoy seguro que este pito está allí mismo. Esto sólo lo explico porque tengo un mareo maricón (cómo diría la letra de uno de mis covers favoritos) y además me entran ganas de vomitar cada cierto tiempo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos me dirían que tengo una resaca de la puta madre, pero la verdad es que después de todo lo que ha pasado, obviamente, tendría resaca…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me cuesta escribir, me cuesta pensar… Aún no logro asimilar todo lo que pasó… sigo intentando ser un maldito incrédulo. Incluso ahora que pienso que pasé gran parte de mi vida (y ahora no me arrepiento) pensando en la insensatez de un holocausto. El mundo se reía y se burlaba, pero todas esas horas que pasé jugando increíbles juegos de zombies y de la segunda guerra, me han ayudado; aunque debo admitir que sí podía parecer un loco cuando hablaba de salvar al mundo, y que cuando ocurriera tendría que pasar unos días oculto y luego buscar un buen vehículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, tengo que ordenarme…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amigo: si lees esto sabrás que estoy muerto o en algún puto lugar sin mi diario (bitácora), así que me disculpo por segunda vez por mi ¿gramática? tan horrible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado 9 días… tengo un hambre que acabaría con cualquier estómago, pero el miedo y la adrenalina me mantienen de pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezaré por lo que pareciera un principio. Hace once días atrás en el noticiero de mi región escuché sobre las malditas pruebas atómicas de los países “desarrollados”. No le tomé importancia, hasta que increíblemente (dos días después) mientras trabajaba, vi por la ventana el “maravilloso” estallar de las bombas de hidrógeno…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A esos hijos de puta capitalistas y los engendros comunistas no se les ocurrió nada mejor que ensayar el mismo día… debo admitir que me sentí como en un sueño, estaba rodeado de infinitos hongos atómicos, sentía el aire caliente desplazarse hasta donde estaba yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron unos interminables dos minutos hasta que se empezaron a disipar los hongos. Era tan increíble todo, que inconscientemente, corrí hasta la planta baja y me  tiré bajo unas mesas. No alcanzó a pasar ni un minuto cuando sentí el edificio estremecerse. La explosión estaba allí mismo, sentía vidrios reventar y gente gritar. Mantuve la calma como pude, hasta que “sentí” que podía salir…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, todo comenzó….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo idea cuanto tiempo estuve bajo la enorme mesa donde me refugié, pero si sé que me quedé dormido durante un largo periodo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salí no había nadie… mi mente insistía en que si las explosiones habían alcanzado el edificio, como para hacerlo debatirse, tendría que haber un mar de cuerpos inertes por el suelo. ¡Pero no!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había nada. Salí del edificio, pero no había ni un solo cuerpo, a pesar de las interminables filas de automóviles en las calles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mente intentaba mantenerse inquebrantable, pero cuando empecé a escuchar gruñidos cerca de mí, me derrumbé... caí sobre mis rodillas y mi mente, casi en blanco, activó los recuerdos de los video juegos de zombies. Levanté la vista para darme cuenta de que estaba rodeado de humanos, todos con la piel en colgajos y pútridos… haciendo ruidos de ultratumba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Gracias a Dios” hasta ese momento aún eran lentos. ¡Dios! Eran zombies, qué mierda habían provocado las bombas, esas explosiones, no lo sé…  pero eran muertos vivientes que se acercaban lentamente, rodeándome.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordé  por un momento que estarían un tiempo en su periodo de “enlentecimiento” y me levanté… corrí como un loco esquivando cuerpos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Increíblemente después de estos días cada vez son más rápidos… y, maldita sea, más inteligentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diario… la puerta del estúpido refugio está crujiendo, y se empiezan a oír los incesantes quejidos de los no muertos………&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-8457896177109780136?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/8457896177109780136/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=8457896177109780136&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/8457896177109780136'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/8457896177109780136'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/09/holocausto.html' title='Holocausto'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-6102775652580084875</id><published>2009-07-14T19:04:00.001-04:00</published><updated>2009-07-14T19:04:51.341-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Suspenso'/><title type='text'>Suicidio</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aborrezco a los insensatos, a los inoportunos y apáticos. Detesto a los gordos, sebosos y sudorosos. Odio a quienes nos interrumpen con preguntas y a quienes creen saber todas las respuestas. A los  vagos, gamers y trabajólicos. Dios salve mi alma por odiarlos a todos, a este mundo sin sentido del cual me quiero bajar, Dios se apiade por odiarme a mí mismo, y del alma que está a punto de flotar mientras ajusto - gentil pero firme - esta soga alrededor de mi cuello sudoroso y grasoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Padre, cobija mi alma desconformista junto a ti... Qué asco de vida, un asco porque ni el amor soy capaz de sentir, y mucho menos de expresar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos momentos solo flashes inundan mi visión, al punto que ni siquiera puedo ver la roída habitación que me rodea. Momentos que pasan cómo una película vieja, y que parecen importantes, o más bien para lo que la gente consideraría importantes. He pasado largo tiempo de mis cortos 25 años satisfaciendo necesidades que ni siquiera son mías. Odio eso y a mí mismo por no tener pasiones. Pero quién sabe si al otro lado encuentro mi verdadero camino. Un sendero menos complejo y más apasionante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adiós, Dios, solo espero que al terminar el corto recorrido de la soga me permitas algo más que vagar como un ente por la eternidad, tal como haces con los putos suicidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez debería haber escrito esto… ¡¡Ahí voy!!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-6102775652580084875?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/6102775652580084875/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=6102775652580084875&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/6102775652580084875'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/6102775652580084875'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/07/suicidio.html' title='Suicidio'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-4940081775768605415</id><published>2009-06-15T23:03:00.001-04:00</published><updated>2009-06-15T23:07:06.235-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Suspenso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terror'/><title type='text'>Catedral</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las negras pupilas fijaban la mirada sin contraerse ni dilatarse, el entrecejo fruncido, pero sin signos evidentes de tensión, la frente completamente marcada por el paso del tiempo, al igual que las mejillas y partes de su cuello. Incluso parecía que pequeñas grietas se apoderaban de los contornos de su cara. El pelo – rebelde – desenmarañaba incertidumbre en el rostro, contrarrestada por una suculenta sonrisa que – algo burlona – dejaba ver que sabía claramente qué hacer a continuación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su estatura, casi descomunal, ensombrecía al pequeño Alfredo quien miraba con atención la enorme gárgola a la entrada de la catedral. Hasta que un infarto grotesco atacó su pecho al ver claramente a la escultura parpadear y derramar una viscosa baba desde su boca.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-4940081775768605415?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/4940081775768605415/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=4940081775768605415&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/4940081775768605415'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/4940081775768605415'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/06/catedral.html' title='Catedral'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-1333284966368914727</id><published>2009-05-25T23:53:00.001-04:00</published><updated>2009-05-25T23:59:37.029-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Romance'/><title type='text'>Incompatibilidades</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Comenzaba a atardecer. El crepúsculo, hermoso e inquietante, se apoderaba del cielo, dejando sólo tonalidades melancólicas para observar, a pesar de que los altos edificios del centro de la ciudad casi no dejan vista hacia el inconmensurable cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antonella, vestida con su habitual abrigo burdeos, caminaba con la mirada fija en el suelo y con sus manos sumergidas en los bolsillos del abrigo. Avanzó entre la muchedumbre típica del centro de la ciudad, de forma grácil, casi sin ser percibida por el resto de los peatones, aún cuando Antonella podía ser una de las tres mujeres más hermosas en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se detuvo frente a un restaurant para mirar por la enorme ventana que dejaba ver hacia el interior. Escudriñó por unos instantes hasta encontrar, sentado casi en el centro del salón, al hombre que aguardaba esperándola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entró en el lugar con su penetrante mirada fija en la del hombre que la esperaba y se sentó frente a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Buenas noches, Franco – saludó con el tono de voz increíblemente frío.&lt;br /&gt;-    ¿Cómo estás, Antonella – respondió él amablemente, incluso mostrando algo de calidez.&lt;br /&gt;-    A lo que nos atañe – apresuró – Un vaso de vino – pidió al mesero que se acercaba antes de que este pudiera preguntar si quiera qué deseaban.&lt;br /&gt;-    Yo estoy bien, gracias – intervino Franco desconcertando al muchacho, quien se retiró sin poder decir palabra.&lt;br /&gt;-    ¿Entonces?&lt;br /&gt;-    Antonella, debes controlar a ese hijo tuyo.&lt;br /&gt;-    Franco, no seas impertinente, sabes muy bien que la que mueve las caderas aquí es tu hijita.&lt;br /&gt;-    No hables así de ella… Ambos estamos aquí para llegar a un trato, tú sabes que entre nuestras familias no hay cabida para romances insulsos.&lt;br /&gt;-    Entonces ese es el trato, yo me preocuparé de Robert y tú de la libertina esa.&lt;br /&gt;-    Última advertencia Ant, no respondo a otra provocación.&lt;br /&gt;-    ¡Sólo aleja a esa perra de mi hijo! ¡Una loba nunca manchará la sangre de mi familia!&lt;br /&gt;-    ¡Eso es todo, vampira estúpida!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Franco destruyó completamente la mesa al golpearla con un enorme zarpazo, mientras ella le ofrecía de forma intimidante una muestra de sus enormes colmillos. El mesero anonadado dejaba caer la copa de la bandeja, justo en medio de una batalla milenaria.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-1333284966368914727?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/1333284966368914727/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=1333284966368914727&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/1333284966368914727'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/1333284966368914727'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/05/incompatibilidades.html' title='Incompatibilidades'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-6709549283580787193</id><published>2009-04-29T20:57:00.002-04:00</published><updated>2009-04-30T09:56:26.354-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microcuentos'/><title type='text'>Silencio</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando no hay más que decir, lo mejor es quedarse en silencio. Hay veces en que el silencio es bueno y otras en que es incómodo. Lamentablemente en ese momento el silencio era lo mejor, pero, aún así, resultaba increíblemente incómodo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los escalofríos se iban manifestando cada vez con más fuerza y el sudor frío llegaba hasta lugares insospechados. La mirada fija, la visión nublada por las gotas que manaban desde la frente y llegaban hasta las comisuras de los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La camisa blanca comenzaba a mostrar vergonzosas zonas de humedad y el pantalón gris parecía ser mucho más ajustado de lo que recordaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pablo no sabía qué hacer, ni qué decir, cuando la profesora le pidió que se levantara y le pasara la tarea.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-6709549283580787193?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/6709549283580787193/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=6709549283580787193&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/6709549283580787193'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/6709549283580787193'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/04/silencio.html' title='Silencio'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-3187930558484528857</id><published>2009-04-26T00:09:00.000-04:00</published><updated>2009-04-26T00:11:06.725-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Microcuentos'/><title type='text'>Carrera a muerte</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Corría enajenado - tan rápido como le era posible - los músculos parecían transpirar ácido, los muslos le quemaban y el corazón bombeaba con fuerza descomunal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La velocidad era tal que el viento contra su rostro lograba llevarse con él las sendas gotas de sudor, impidiendo que alcanzaran a recorrer completamente la frente. Sin detenerse, ni amainar el ritmo, miraba reiteradas veces por sobre su hombro para verificar si su perseguidor (quien lo seguía cuan vil parca) aún le pisaba los talones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel que corría furibundo tras de Matías, como si intentase matarlo, casi se desmaya cuando él cruzó la meta y cortó con su cuerpo la cinta roja del final del camino.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-3187930558484528857?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/3187930558484528857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=3187930558484528857&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/3187930558484528857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/3187930558484528857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/04/carrera-muerte.html' title='Carrera a muerte'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-5265591073464174131</id><published>2009-04-16T00:38:00.000-04:00</published><updated>2009-04-16T00:39:56.245-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Suspenso'/><title type='text'>Frío</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-    La verdad es que no sé qué decirte, compañero – Dijo Osvaldo, intentando romper el silencio, mientras trataba de abrigarse las manos con su propio aliento.&lt;br /&gt;-    Y, aunque tuvieras algo que decir, yo no sabría qué responderte – Contestó Agustín rascándose los ojos.&lt;br /&gt;-    ¿Desde cuándo hace tanto frío?&lt;br /&gt;-    Desde hace unos minutos - Se apresuró en responder mientras abría los ojos – Esto es de lo más extraño, sólo recuerdo que estaba en la cocina.&lt;br /&gt;-    Bueno, yo recuerdo un olor que no puedo descifrar ahora, pero casi al instante comencé a sentir este frío que me da hasta miedo.&lt;br /&gt;-    ¿Por qué no vamos a la cocina? Ya debe estar listo el almuerzo – Comentó Agustín mientras hacía un ademán de apetito sobándose el estomago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos entraron a la cocina y la vieron destruida: una enorme explosión se había encargado de dejarla casi cómo Hiroshima después del holocausto, y - entre el humo que aún se elevaba - divisaron a un hombre de verde y otro de chaquetón amarillo y casco rojo conversando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Entonces en eso quedamos, comandante.&lt;br /&gt;-    Así es, cabo, puede decirle al resto del cuerpo de carabineros que se retiren, ya hemos sofocado el incendio, y la causa de éste es evidente.&lt;br /&gt;-    Malditos jóvenes que no saben ni usar un horno y no se dan cuenta cuando dejan el paso de gas abierto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Osvaldo observó al bombero y al carabinero conversando y, a pesar de lo que escuchaba, se mantuvo impávido y con sus emociones total e inexplicablemente controladas; mientras su cuerpo y el de su amigo yacían casi irreconocibles entre los escombros. De golpe, entendió el origen de aquel frío mortal.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-5265591073464174131?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/5265591073464174131/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=5265591073464174131&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/5265591073464174131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/5265591073464174131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/04/frio.html' title='Frío'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-5772133301411658229</id><published>2009-02-27T02:24:00.004-03:00</published><updated>2009-03-01T16:05:31.824-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos largos'/><title type='text'>En los Andes</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;    Hay quienes dicen que la magia no existe… por otro lado hay quienes afirman que la magia sí existe. Los primeros, por ende, no creen en las historias de brujos, fantasía o inclusive en sus leyendas locales. Muy por el contrario, los que se atreven a afirmar la existencia de la magia, dicen que la magia sólo existe para los que creen en ella, y los que enajenan su mente de éste tema sufrirán frente a cualquier persona que en su cuna haya sido arrullada por las artes que desafían nuestra lógica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Esta noche estoy sentada frente a mi – habitual – enorme plato de comida: un perol repleto de distintas carnes (todas fresquísimas y tiernas), y acompañada de una copa amiga que contiene - y no deja escapar – al exquisito brebaje, exceptuando cuando acerco mis labios al canto de vidrio de la vieja copa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Sentada sobre una humilde silla, armada sólo con viejas ramas y un paño como asiento, miro cómo las sombras juegan en las paredes y me hacen compañía, gracias al delicioso fuego de la chimenea, que me proporciona el gustoso olor del ahumado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cómo puede ver, señor mío, mi hogar no es más que una choza, y tal vez por eso mismo aquí piensan que soy una bruja. Pero ese tema sólo lo tocaré mucho más adelante, o quizás no tanto. Sé muy bien que la gente no llega hasta tan lejos, por lo que debo suponer que usted se ha perdido o tal vez ha escuchado sobre la vieja bruja que vive en la cordillera y ha decidido venir para saber si lo que ha oído es verdad y así contar su historia; tal cuál le cuento la mía en este momento. Lamento decepcionar sus expectativas pero, cómo ve, no soy tan vieja como podrían decir en el pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Usted me parece un buen hombre, ¿Qué le parece si le sirvo un plato de carnes tibias?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Bueno, ahora que no sólo yo estoy comiendo, esto  podría ser más ameno. Cómo le decía, la magia es un tema complicado de tratar, incluso podría decirle que las sombras que danzan dentro de la casa no son producto de la luz de mi – magnifica – chimenea, sino que son almas de pequeños niños, que alguna vez jugaron en las calles del pueblo – quienes bailan para entretenerme -. Es usted quien decide eso; es usted quien decide creer, señor mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Insisto en que es usted quien juzgará todo esto; desde mi aspecto hasta mi propia casa, esta choza antigua, donde deberían de colgar los interiores de animales o quizás incluso piel humana. Pero cómo usted puede apreciar, señor mío, aquí el único decorativo es la madera vieja y seca, que me protege del frío de la cordillera. Inclusive usted puede apreciar en aquel rincón una vieja radio de transistores, con la que en ocasiones me divierto escuchando los temas contemporáneos, como los de antaño, y acompaño a las sombras en sus estrambóticos bailes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero bueno, creo que hablarle de lo cotidiana que es mi vida - desde que me levanto de mi cama de paja, hasta que vuelvo a acostarme en ella - no es precisamente lo que usted quiere escuchar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Le han gustado las carnes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¡Me alegro tanto! Hoy mismo he traído estas carnes del pueblo, al igual que el exquisito brebaje que descansa en nuestras copas. Así es que fue toda una fortuna que llegase hoy, si no, hubiese tenido que ofrecerle tan solo algo de las carnes secas que están colgadas en la habitación de al lado y tal vez un vaso de agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Bueno, bueno… ahora vamos con mi historia, se está haciendo algo tarde y supongo que demorarlo más sería bastante inoportuno para usted y los acompañantes que seguramente habrá dejado atrás, en el pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Yo nací en la pequeña localidad donde usted dejó a sus compañeros, pero no le diré cuando fue eso, usted sabe que para una dama es inapropiado revelar su edad. Pero bueno, nací en una casita muy modesta, de adobe y techo de paja. Cuando nací, mis padres me bautizaron bajo el nombre Némesis; por lo que creo que debieron de ser muy creyentes en la palabra del creador. Mi infancia no es algo extraordinario, por lo menos en mis primeros años, donde – como buena lactante y luego infanta – sólo jugaba con los juguetes que mi padre me construía o con las muñecas que mi madre me tejía, sólo jugaba y era el motivo de felicidad para mis abuelos y para mis padres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Un mal día enfermé, dicen que tan solo tenía cinco años, así que comprenderá cuando le digo que no recuerdo nada de eso y que tampoco quiero hacerlo. Mi abuelo comentó que la fiebre me atacó sin previo aviso y con la furia de cientos de jaurías rabiosas. Pasé siete días en cama, nadando en alucinaciones y sufriendo espasmos que dejaban mi espalda cuan arco para cazar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Ya en la séptima noche mi madre – junto a mi padre – salieron en busca de yerbas medicinales que pudiesen ser útiles o que al menos pudiesen librarme en algo de la fiebre que me aquejaba, así que bajaron a los huertos del pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Mi abuela, en vista de que estaba sola cuidándome, en compañía de mi abuelo claro, decidió salir; salir a quién sabe dónde, así que me envolvió como pudo y me dejó al cuidado del olvidadizo de mi abuelo. Mi abuela, ya en sus últimos años, subió desde el pueblo al valle, que usted debió ver cuando venía, que está a unos cuantos metros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Dicen que allí sí vivía una auténtica bruja, aunque otros dicen que era más bien una curandera. Yo no sé qué es lo que es – porque creo que aún vive – pero esa noche mi abuela no volvió. Pero los que viven en las casas cercanas al valle dicen que oyeron un grito; un grito que representaba el verdadero dolor del alma, un grito que enfrió la sangre de los oyentes y que se llevó los débiles corazones de los más viejos que alcanzaron a escucharlo. Como le digo, yo no sé qué pasó, y creo que nunca lo sabré, pero después del grito, un trueno secundó el estremecedor alarido, y la lluvia se dejó caer sobre el pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Mi abuelo, que aún estaba solo en la casa, salió - conmigo en brazos – y me destapó completamente, dejando mi piel de bebe al descubierto, produciendo que la lluvia se apoderará de cada centímetro de piel. Creo, que en ése momento llegaron mis padres y corrieron a quitarme de los brazos de mi abuelo. El hombre viejo luchó y logró tenerme unos minutos más bajo la lluvia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me robaron de los brazos cansados de mi abuelo, que dicen que lloraba – pero no lo sabremos porque la lluvia se confunde con las lágrimas -, me dejaron nuevamente en la habitación y vieron cómo la fiebre – más fuerte que nunca – arremetió nuevamente contra mi maltratado cuerpo de bebe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente mis padres se sorprendieron con mi mejora – casi milagrosa – y mi madre rompió en llanto. Mi cansado padre también lo sabía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es lo que sabían dice usted?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, sabían que mi abuela no volvería nunca más, y que era por ella que yo aún vivía. Pero ya que usted pregunta, y que por la fecha debe de haber visto, en el pueblo existe un hermoso y colorido carnaval. Mi madre lloraba – y mi padre aguantaba el llanto – porque mi abuela había hecho un pacto, ¡Un pacto! Durante los siguientes días el carnaval debía de empezar, pero en aquellos tiempos no era como ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En aquellos tiempos no existían hombres ni mujeres disfrazados. Los que bajaban de la cordillera eran reales monstruos, no como los que vio usted en el pueblo. Hoy en día los reales ya no vienen porque, según dicen, ya han dejado a su sucesor entre nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como le digo, cuando empezara el carnaval ellos bajarían de los cerros y mis padres debían de presentarme ante ellos, ya que lo que había hecho mi abuela era darme un par de días más hasta la llegada de ellos; y ellos, llegarían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Para qué vendrían quiere usted saber?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vendrían para saber si de verdad podían dejarme seguir viviendo y, si decidían hacerlo, debía de irme con ellos. Por lo que usted comprenderá que mis angustiados padres estaban atrapados; era la muerte o los Achaches lo que me llevaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es un Achache? Señor mío, antes de haber venido tendría que haber leído sobre aquella leyenda. Pero para hacérselo más fácil: son horribles monstruos de tez blanca y ojos tan oscuros que parecieran no tenerlos, que roban niños y se los comen. Eso es la versión más corta que puedo entregarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué bueno que le causara malestar, porque es horrible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, continúo… faltaban dos días para el comienzo del carnaval y mis padres no podían domar ni sus latidos ni sus lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día en que comenzaron a sonar los bombos y los cánticos en el centro del pueblo, mi padre cerró como pudo la casa y apagó todas las velas; entienda usted, señor mío, que en aquellos tiempos esto comenzaba a media noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ruido en el pueblo era estremecedor, los gritos de la gente que bailaba y que huía de los monstruos eran ensordecedores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo usted puede imaginarse, la muchedumbre llegó finalmente a la casa. Una voz aguda – que estremeció a mi padre – llamó a la puerta mientras la golpeaba con tal fuerza que parecía que echaría abajo la casa completa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis padres estaban ocultos en la habitación más alejada de la entrada, sumergidos en tinieblas y controlando hasta su respiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La música y la bulla parecieron alejarse abruptamente hasta que todo quedó en silencio. Mis padres mantuvieron el silencio durante unos minutos, hasta que unos pasos inundaron la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre encendió una vela y vio a un hombre delgado, de tez blanquísima, cuencas aparentemente vacías, espalda encorvada, con espigas – llenas de espinas – en sus manos y con un horrible sombrero de paño y puntiagudo. Éste hombre estaba parado junto a una mujer igual a él, pero sus ojos si podían verse al observarla bien y su sonrisa no poseía ningún diente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos estaban vestidos con harapos que parecían ancestrales, se acercaron a mis padres y el hombre acarició mi rostro – mientras yo rompía en sollozos -.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis padres parpadearon al mismo tiempo y, cuando volvieron a mirar en la habitación, las bestias se habían ido dejándonos sólo a los tres abrazados. Cuando mi padre se atrevió a salir de la pieza, encontró en medio del patio a mi abuelo tendido boca abajo sin vida, es todo lo que puedo contar, ya que mi padre nunca me detalló las condiciones en las que lo encontró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron años, señor mío, y yo estuve bien, incluso nunca más volví a enfermar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésa es la historia de mi vida, no puedo darle detalles de lo que pasó después de eso, porque ni yo lo puedo entender bien todavía. Pero sí puedo decirle que dicen que soy una bruja por lo que le conté, que es lo que la mayoría de la gente del pueblo sabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Quiere saber por qué digo que mi abuelo contó esto si ahora le digo que él murió aquel día?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, eso es simple: él me visita muy a menudo y conversamos de cómo le va por el otro lado. Pero no se asuste, no se asuste, señor mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora usted quería saber si soy una bruja, y para eso debe entender qué es lo que es la verdadera magia, y la verdadera magia es horrible. Mire, mire este sombrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La mujer puso sobre su cabeza un sombrero que el joven viajero no logró adivinar de adonde lo había sacado y vio horrorizado como los dientes de la mujer empezaron a caer uno a uno y su piel se volvía blanca como el papel, e incluso sus ojos empezaban a apagarse hasta casi desaparecer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien, ahora creo que lo puede entender, pero no sé si lo pueda creer, pero ahora sabe porque los niños desaparecen del pueblo. Soy la Némesis de la creación, el castigo a los impíos, y los castigo quitándoles sus preciadas criaturas; y me las como, a veces acompañadas de viajeros como usted.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué tal la carne? JAJAJAJAJA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-----------------------&lt;br /&gt; Inspirado en mis raíces, dedicado a mis ancestros… adaptado de sus leyendas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-5772133301411658229?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/5772133301411658229/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=5772133301411658229&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/5772133301411658229'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/5772133301411658229'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/02/en-los-andes.html' title='En los Andes'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-4575593095771381624</id><published>2009-02-21T15:38:00.002-03:00</published><updated>2009-02-21T15:50:23.345-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Romance'/><title type='text'>La Gran Guerra</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Magdalena, una pequeña jovencita de quince años, comenzaba ya a ser una mujer; y  cómo mujer comenzaba a tener interesantes y nuevas fijaciones, cómo las que tenía por su amigo de toda la vida Fredrich. Desde algún tiempo, no lo podía ver más como un pequeño compañero de juegos, de hecho se sorprendía a sí misma en ocasiones observando su abultada entrepierna, que parecía aumentar de volumen cada vez que estaban juntos, y más aún en los días calurosos – cuando Magdalena sólo andaba con delgadas franelas blancas que dejaban su piel tersa casi al descubierto -.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fredrich era tres años mayor que ella, y nunca lo había visto con alguna otra chica. Hasta un día en que lo vio paseando de la mano con una señorita bastante bien parecida y que no podía ser mayor que ella misma. Magdalena sintió que era una inútil por haber dejado pasar tanto tiempo sin decirle a Fredrich lo que le pasaba cuando él estaba junto a ella; después de todo él era bastante apuesto y cualquier chica hubiese querido estar a su lado. Las abundantes lágrimas que brotaron de los ojos de Magdalena parecían ahogar su alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al siguiente día se tomó un té temprano por la mañana y partió rumbo a la casa de Fredrich, era un día hermoso y el condominio flotaba etéreamente sobre el verde de los arbustos que lo adornaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Magdalena golpeó la puerta de la casa del muchacho y la madre de Fredrich la abrió a los pocos segundos. Cuando Magdalena preguntó por él, su madre le anunció de forma triste y solemne que Fredrich había tenido que partir durante la noche al frente para defender a su país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Magdalena se retiró hacia su casa con el alma en un hilo, rezando por su amado. Pasó días rezando y comiendo tan solo un par de bocados de pan por las noches, casi no dormía y cada día enfermaba más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya estaba delgada hasta las coyunturas, y sus padres preocupados hasta la esquizofrenia, un joven alto de uniforme golpeo la puerta de su casa. Magdalena abrió la puerta y recorrió con la vista el hermoso rostro - maltratado por la guerra – de su joven amado. Habían pasado casi dos meses y no había tenido noticias de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El joven le contó raudamente que lo habían enviado de vuelta al saber que su padre había caído presa de la tuberculosis. Ella – con un desaire – le interrumpió, preguntándole quién era aquella joven con la que lo había visto y por la que la había cambiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo que el muchacho respondió que era su prima que lo había visitado tras enterarse de su inminente reclutamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Magdalena, ya casi sin fuerzas, rompió en enormes sollozos y se abalanzó sobre Fredrich rodeando su cuello y depositando gentilmente sus labios sobre los del muchacho, recibiendo así su primer beso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-4575593095771381624?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/4575593095771381624/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=4575593095771381624&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/4575593095771381624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/4575593095771381624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/02/la-gran-guerra.html' title='La Gran Guerra'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-6531892417105450659</id><published>2009-02-21T00:21:00.004-03:00</published><updated>2009-02-21T00:44:50.525-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Suspenso'/><title type='text'>Primera Clase</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando la turbulencia del despegue fue sofocada por la inminente toma de altitud del avión, Ignacia por fin respiró tranquila y acomodó su cuerpo esbelto sobre el acogedor asiento que le proporcionaba el ticket de primera clase que había adquirido hace unos mese atrás, aprovechando la temporada baja de las aerolíneas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despreocupada – ya que a sus costados sólo habían asientos vacíos – depositó su bolso de mano y sacó de su interior un pequeño libro de edición de bolsillo, cuyo título destacaba en enormes letras verdes: “Las salvajes Amazonas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leyó un par de páginas y luego levantó su mano lo más alto que pudo, mientras que con la vista buscaba a la azafata encargada del carrito de los tragos y tentempiés. La mujer de figura excepcional se acercó a Ignacia y consultó qué es lo que la muchacha deseaba, a lo que ella respondió – mientras se deshacía de un enorme chaleco de lana, quedando sólo con una delgada sudadera blanca sin mangas que dejaba ver su sostén celeste, además de sus pezones erguidos por el aire acondicionado – que se le antojaba un poco de vodka con mucho hielo y unos maníes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras esperaba que la azafata preparara su pedido, Ignacia miró por la ventanilla y vio como el avión comenzaba a volar por encima de una región llena de enormes árboles que empezaban a formar toda una selva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La azafata le ofreció el trago y los maníes y avanzó hacia adelante, ofreciendo diversas cosas a los pasajeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La joven leyó  la siguiente página del libro mientras tomaba un sorbo considerable del vaso de vodka y engullía algunos maníes – que por lo salados le obligaban a beber más vodka -.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así se mantuvo tranquila y ensimismada por unos segundo más, hasta que una inesperada turbulencia la sacó del libro y de sus pensamientos, esta turbulencia era mucho peor que la del despegue, y su corazón se encogió cuando vio que los letreros luminosos señalaban que debía ponerse el cinturones de seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ató firmemente su cinturón alrededor de su cintura e intentó calmarse, pero no lo consiguió, ya que lo siguiente que vio fue que las mascarillas de oxígeno salían desde sus escotillas, mientras que, al unísono, comenzaban a sonar algunas alarmas entremezcladas con la voz del capitán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ignacia, luego de ponerse la mascarilla, no supo más de sí misma ni del avión; pero cuando despertó podía sentir aún su corazón latir con furia, sin embargo sabía que su cuerpo estaba intacto e ileso. Miró a su alrededor y vio espantada enormes arbustos y árboles de un verde magnífico que le tapaban la vista de las humaredas que producían los restos del fuselaje del avión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó y sacó de su bolsillo una diminuta brújula que le indicó – de forma segura – la ubicación del norte. Tomó un poco de aire y exhaló los restos de vodka, dio un pasó y  - de entre el suelo y todos los alrededores - empezaron a rodearla enormes mujeres de cuerpos esculturales y músculos definidos, que tenían peinados inverosímiles y maquillajes que le enfriaron la sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras las enormes mujeres desenvainaban sus armas y artefactos, Ignacia en un último trago amargo recordó: “Las salvajes Amazonas”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-6531892417105450659?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/6531892417105450659/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=6531892417105450659&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/6531892417105450659'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/6531892417105450659'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/02/primera-clase.html' title='Primera Clase'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-4509641738352576152</id><published>2009-02-11T19:39:00.000-03:00</published><updated>2009-02-11T19:40:08.212-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Suspenso'/><title type='text'>Estrellas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Caminando, uno tras el otro, avanzaban entre las sombras del bosque dos jóvenes. Alegres y entre risotadas - y sudor - cada cierto tiempo se profesaban su amor con gracia y coquetería, después de todo éste era su primer viaje fuera de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día era ideal para la caminata; el cielo celeste en su magnificencia y tenía nubes estacionarias que lo adornaban de forma sutil; además corría de forma continua una suave brisa que acariciaba los rostros de los jóvenes aliviando el emergente calor de la caminata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando pudieron salir de entre los enormes arbustos, llegaron hasta una especie de pequeña explanada, desde donde se podía ver toda la ciudad y admirar el limpio cielo celeste, que a esta altura ya casi se había librado de las molestas nubes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Cuidado! Es algo filosa por lo que veo – Se apresuró en advertir Valentina mientras pasaba junto a la enorme y sólida roca (de aspecto filoso) que debía llegarle hasta la rodilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tienes razón, lo mejor será acampar a unos metros de ella – Corroboró Roberto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, ya está por anochecer y me gustaría poder ver la lluvia de estrellas desde un principio, ¿Qué tal si levantamos el campamento?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Aps! Se me olvidaba que por eso estamos en esta maldita colina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Puedes dejar de quejarte? Lo has hecho durante todo el camino y más aún mientras pasábamos por los arbustos, se supone que la mujer soy yo, jajajaja – Se echó a reír la joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En fin, manos a la obra… Tengo hambre y me gustaría preparar algo para acompañar la vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Debo reconocer que cuando tienes buenas ideas, las tienes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejaron los enormes bolsos de viaje sobre la tierra, sacaron las tiendas y durante los siguientes quince minutos Valentina y Roberto no se hablaron, intentando apresurarse lo que más podían para terminar pronto de levantar el campamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando las tiendas estuvieron listas, Roberto sacó dos pequeñas sillas plegables y una mesa redonda de similares características. Armó una pequeña fogata de forma rudimentaria y comenzó a preparar algunos fideos y salchichas que traía en el fondo de su mochila, mientras le armaba conversación a Valentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A ver amor, me puedes decir una vez más ¿Por qué estamos aquí para ver la lluvia de estrellas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues porque con las luces de la ciudad sería imposible verla – respondió Valentina mientras, siguiendo un complicado diagrama, armaba un pequeño telescopio que parecía de juguete.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Sabes? Escuché esta mañana en la radio que esta semana han habido varios temblores por toda le región – Comentó Roberto recordando que su Madre le había dicho que tal vez por eso el clima estaba así de templado y que por lo mismo debían de haber tan pocas nubes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Creo que algo oí en la televisión – Respondió la muchacha con voz molesta (al parecer el telescopio le causaba más problemas de los que habría esperado).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, esto ya está listo, ¿Qué tal si te ayudo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me parece, ya está bastante oscuro y tu fogata no alumbra mucho con las ollas encima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre ambos la labor fue mucho menos compleja y lograron armar el telescopio, el cual probó Valentina observando - desde la alejada colina - su casa en el centro de la ciudad. Valentina miró su reloj y se sentó con un enorme plato de fideos entre sus manos junto al lugar en el que se había sentado Roberto mientras abría una cerveza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya han pasado más de diez minutos de la hora – Reclamó Valentina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tranquila, puede que los genios de los observatorios se hayan equivocado en unos minutos – La tranquilizó gentilmente el joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues supongo que tienes ra… - Se interrumpió abruptamente la voz de Valentina por el violento estridor que empezaba a causar el movimiento de la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Roberto miró hacia la ciudad y, angustiado, la observó danzar al ritmo del temblor. Cuando se recuperó de la impresión buscó con su brazo derecho el cuerpo de Valentina, para no encontrarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba realmente oscuro y la fogata no hacía más que lanzar chispas danzantes al aire. Valentina había corrido alejándose de Roberto, que estaba ensimismado observando la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muchacha corrió nerviosa hacia el bosque buscando por donde bajar de la colina, pero el movimiento de la tierra y la oscuridad provocaron una angustiante desorientación en su cerebro y cayó de buces al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Valentina abrió los ojos sintió la cabeza mojada y vio a Roberto que intentaba tomarla entre sus brazos sin poder entender lo que decía, la cabeza de Valentina se ladeó y observó temerosa la enorme piedra afilada que parecía mojada en un borde, volvió la cabeza y miró el rostro de Roberto lleno de lágrimas y detrás de él la más hermosa lluvia de estrellas que podría haber imaginado, mientas el sueño vencía violentamente a su propio regocijo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-4509641738352576152?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/4509641738352576152/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=4509641738352576152&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/4509641738352576152'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/4509641738352576152'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/02/estrellas.html' title='Estrellas'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-5891193435094612184</id><published>2009-02-09T14:15:00.000-03:00</published><updated>2009-02-09T14:21:37.470-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Noticias'/><title type='text'>Stand By...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estimados todos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pongo en aviso que durante un periodo - que espero no sea largo - no subiré nuevas historias, ya que junto a mi amada Sagara nos acabamos de embarcar en otro proyecto, sólo que ésta vez será una novela extensa y en conjunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado les aviso que ya ha sido enviado un conjunto de cuentos (tanto mios como de Sagara) a una editorial; así que si todo va bien dentro de este primer semestre podríamos estar publicando nuestro primer libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es por todo esto que agradezco inmensamente a todos los que nos han leido y apoyado, alentándonos a seguir escribiendo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GRACIAS!!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-5891193435094612184?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/5891193435094612184/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=5891193435094612184&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/5891193435094612184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/5891193435094612184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/02/stand-by.html' title='Stand By...'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-7744663521234858383</id><published>2009-02-03T15:19:00.002-03:00</published><updated>2009-02-03T16:33:48.231-03:00</updated><title type='text'>Almas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Su piel era suave, más bien ¡Es! Suave, sus ojos profundos como los océanos y sus labios dulces como la miel. Cuando la vi caí en el vacío de su mirada, pero logré nadar en esos océanos, saciar mis manos con la suavidad de su piel y acariciar el dulce sabor de sus labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ése momento nació otra mujer del cuerpo de la anterior, aún más hermosa y cálida. Pero lo que más me sorprendió es que su belleza era completa, y me lo manifiesta cada vez que me mira, me habla y que escribe esos maravillosos cuentos que enajenan mi mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nació el alma de mi alma…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;----&lt;br /&gt;Dedicado a Sagara en toda su perfección.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-7744663521234858383?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/7744663521234858383/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=7744663521234858383&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/7744663521234858383'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/7744663521234858383'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/02/almas.html' title='Almas'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-6979733443920594668</id><published>2009-02-02T23:17:00.000-03:00</published><updated>2009-02-02T23:18:28.465-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terror'/><title type='text'>Ofrenda</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tres eran los viajeros que caminaban bajo los destellos del potente sol. El anciano contaba sobre las leyendas del lugar, el joven lo escuchaba con atención y el desgastado burro cargaba los equipajes y las cajas que acarreaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viaje debía durar tres días desde el pequeño poblado donde vivían (un precioso oasis en medio del más seco de los desiertos) hasta las peligrosas quebradas, donde iban para poder abastecerse de los exquisitos frutos, únicos en la región.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al comienzo del viaje, el ímpetu de las llamas del sol eran acalladas por la sombra de los árboles; pero a medida que avanzaban y ascendían en la quebrada, el sol golpeaba cada vez más fuerte sus rostros descubiertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, el gran y único consuelo de los viajeros era la majestuosa vista de los álamos erguidos sobre la frondosa vegetación del valle, en medio de los acantilados. Ésta imagen les llenaba de gozo el corazón y les hacía pensar en lo pequeños que eran, y lo enorme y perfecta que es la creación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El abuelo cada cierto tiempo repetía de forma solemne que en un punto más adelante debían detenerse y rendir tributo a los custodios del valle para pedirles permiso y poder ingresar con la gracia de éstos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El joven caminaba ya casi sin fuerza – era la primera vez que hacía el viaje – y el anciano lamentablemente no le dejaba descansar, porque para que el viaje durara los tres días debían realizar una marcha continua: tanto de día como de noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los dos primeros días el viaje fue bastante expedito, avanzaban a un excelente ritmo y el clima tenía consideración de ellos cada cierto tiempo. Cuando llegó el medio día del tercer día se encontraron con un corte en el camino de aproximadamente un metro y medio de largo, y ante la imposibilidad de cruzar al abnegado burro (debido a que el camino se encontraba cerrado por el acantilado a su izquierda y los peñascos a su derecha) el más viejo de los viajeros plantó una estaca de madera en el suelo y amarró una gruesa tira de cuero que salía del bozal del animal en la estaca, sacó los cajones vacíos donde traerían de vuelta los frutos, miró a su joven acompañante y dio el mejor de sus saltos, cayendo en el otro extremo del camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el joven venció el miedo y saltó para alcanzar a su acompañante, sintió en el aire como el corazón parecía salírsele del pecho y como el sudor frío le salía por todos los poros. Cuando aterrizó en el otro extremo el corazón se le detuvo y volvió a bombear con más fuerza aún, los ojos se le llenaron de lágrimas y el anciano le acarició el desordenado cabello. El joven sonriente volvió a ponerse en marcha y detrás de él al anciano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminaron hasta el atardecer, se detuvieron, tomaron un poco de agua y contemplaron el lugar. Casi sin darse cuenta habían descendido una enorme cantidad de metros, para ahora encontrarse rodeados de matorrales y sonidos de aves y pequeños roedores que pululaban por el lugar. Se dirigieron hacia una especie de arco que formaban los arbustos y, entre la oscuridad del denso bosque, distinguieron cuatro figuras sentadas sobre la tierra. A medida que se acercaban notaron que las figuras eran masculinas y que estaban vestidas con ponchos y gorros que les cubrían las orejas; la piel de los cuatro hombres en algún momento pudo ser morena, pero ahora parecía estar momificada; sus ojos se mostraban secos por el paso del tiempo y sus articulaciones rígidas por la inactividad. Estaba más que claro que aquellos hombres habían muerto hace mucho tiempo, quizás atacados por el frío del invierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El abuelo hizo una reverencia y se volteó mirando fijamente al joven, pidiéndole las ofrendas. Cuando el abuelo hizo esto el joven se paralizó y empalideció de una forma increíble, recordando que había dejado las ofrendas con el burro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anciano se enfureció y comenzó a gritarle, los ojos del joven rebalsaban en lágrimas de miedo, pero no por los gritos, sino porque detrás del anciano las cuatro figuras comenzaban a ponerse de pie.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-6979733443920594668?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/6979733443920594668/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=6979733443920594668&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/6979733443920594668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/6979733443920594668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/02/ofrenda.html' title='Ofrenda'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-783931701545564561</id><published>2009-02-02T23:11:00.001-03:00</published><updated>2009-02-09T18:46:27.119-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Suspenso'/><title type='text'>El Pañuelo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Corría el verano de 1942 y, hasta la fecha, no se había presentado un mejor día: un día de cielos azules y pequeñas nubes regadas por toda la inmensidad. Además, el clima era casi perfecto, no había mucha humedad y el calor era tan suave que las brisas que corrieron durante todo el día - revoloteando entre los verdes pastizales - hacían del atardecer el más precioso de todos estos años de fría y dura guerra. Pero después de todo, un día así solo podía darse en un país neutral, ya que el caos y el apocalipsis que se vivían en Europa impedían a toda costa que existieran este tipo de días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francisco, que vivía a las orillas del río, pensó en visitar a su querida Estela, después de todo ella había regresado desde Inglaterra hace ya dos años y aún no podía visitarla por su trabajo en la capital, así que, aprovechando la visita al fundo de sus padres, pasaría a cumplir las demandas de su corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegó por la tarde a la casa de Estela, su Madre lo recibió feliz y entusiasta, comentándole entre carcajadas nerviosas pero sinceras, que la pobre de Estela había estado enferma desde su llegada desde la Gran Isla, pero que hoy había despertado mejor que nunca, como si hubiese intuido la visita de Francisco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francisco subió a la habitación de Estela y entró en la enorme pieza de muros floreados y muebles blancos, se acercó a la cama y, sacándose el sombrero de su cabeza, se sentó junto a los pies de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estela abrió los ojos y, sonriente, tomó la mano de Francisco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Tanto tiempo, amada mía – Comentó Francisco ansioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Por fin llegas Francisco, he estado muy enferma y tu compañía me hace mucha falta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Lo sé Estela, ¿Qué te parece si salimos? Hace un día precioso afuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    ¡Me alegro tanto de estar mejor para poder disfrutar de tu visita al aire libre!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francisco se levantó y salió de la habitación, mientras que una criada entraba para ayudar a Estela a vestirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras una corta espera, salieron juntos de la casa mientras la Madre de Estela los despedía en la puerta. Se subieron al ruidoso automóvil y partieron en dirección al río.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez en la rivera del río, Francisco se bajó del auto, dio la vuelta para abrir con una mano la puerta de Estela y con la otra retirar de la parte de atrás una enorme canasta de picnic.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estela tomó su mano y caminaron juntos hacia los pastizales. Cuando encontraron el lugar ideal Francisco puso delicadamente un mantel rojo sobre el pasto ofreciéndole a Estela sentarse sobre éste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarde fue maravillosa, comieron y conversaron muy amenamente, poniéndose al tanto el uno al otro sobre sus vidas en estos últimos cuatro años. Lo único que llamaba la atención de Francisco era que Estela de vez en cuando tenía accesos de tos muy violentos y que cada vez que los tenía acercaba un femenino pañuelo a su boca y la tapaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Discúlpame querido mío, pero aún no me repongo de esta enfermedad – Se excusó de forma desgastada la muchacha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    No hay problema Estela, tu Madre me ha comentado lo mal que has estado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Sí, desde que llegué de mi viaje, regreso provocado por la gran guerra, he estado bastante mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Bueno, no te preocupes, he pensado ya en llamar, en cuanto llegue a la casa, a los mejores médicos de la capital para que te atiendan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Eres tan amable Francisco, te lo agradezco mucho. ¿Te molestaría si duermo un poco bajo este hermoso cielo? – Preguntó Estela con aire cansado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Desde luego que no, te despertaré cuando sea hora de irnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estela tosió una vez más, se limpió la boca con el pañuelo y se recostó sobre el mantel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasó alrededor de una hora y comenzaba a enfriarse el clima, así que Francisco decidió despertar a Estela. Se acercó cuidadoso y le besó la frente, comenzando así los intentos por despertarla: la movió e incluso le salpicó agua sobre el rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Angustiado y comenzando a entrar en pánico, notó como el pecho de su amada no se movía, acercó su oído a la nariz de Estela y comprendió que ella no respiraba, se alejó estremecido y contempló su cuerpo inerte y el pañuelo sanguinolento pendiendo entre sus dedos fríos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-783931701545564561?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/783931701545564561/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=783931701545564561&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/783931701545564561'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/783931701545564561'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/02/el-panuelo.html' title='El Pañuelo'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-5917355955883552886</id><published>2009-02-02T23:03:00.001-03:00</published><updated>2009-02-09T18:46:52.991-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Suspenso'/><title type='text'>Zancudos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El pequeño Tobías se quejaba, debido al creciente calor y humedad que había en los huertos del pueblo. Su Madre lo intentó calmar mientras mataba un zancudo que extraía sangre desde su pantorrilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminaron de sacar las rojas y carnosas ciruelas - para depositarlos tiernamente en los canastos de mimbre - dieron una última mirada a los árboles que proyectaban las postreras sombras del día sobre la húmeda arena, y salieron del huerto cerrando tras de ellos la puerta hecha de tablas de madera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminaron cuesta arriba por los estrechos pasillos de piedra (adornados por árboles por donde se mirase) toda la familia iba intentando sacar fuerzas para avanzar lo más rápido que pudiesen, para poder llegar a la casa antes del anochecer; además la enorme cantidad de zancudos les motivaba aún más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando dieron la vuelta a la última esquina, la que estaba justo antes de la casa, la alegría de Tobías fue tremenda, así que su Madre lo dejó sobre el templado suelo y él corrió hasta el portal, donde aguardó a que llegara el encargado de la llave del candado que custodiaba la enorme puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entraron a la casa, guardaron las frutas en el depósito - para retardar el proceso de descomposición - y se apresuraron para tomar la merienda. Una vez que estaban todos satisfechos se levantaron y, mientras unos lavaban la loza que utilizaron, la Madre de Tobías, antes de ayudar con los menesteres, lo fue a acostar, ya que el pequeño había caído rendido durante la merienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estaba en camino a los dormitorios para acostarlo, escuchó que le decían que debía dejarlo con las puertas y ventanas bien cerradas por la cantidad exorbitante de zancudos que había este año en el  pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recostó a Tobías cuidadosamente, procurando no despertarlo mientras le ponía una sábana encima y se retiró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La reunión familiar duró hasta altas horas de la madrugada, hasta que las velas - que ya no podían luchar más por iluminar el ambiente – se apagaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Madre de Tobías entró a la habitación a oscuras y notó que el pequeño estaba inquieto y que reclamaba por la picazón, su Madre lo consoló y se acostó para dormirse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro día la mujer despertó con el alba y se limpió los ojos llenos de sueño, miró al pequeño y gritó ahogada por el llanto, tomó al pequeño entre sus brazos y lo examinó apreciando con horror como todo su cuerpo, centímetro tras centímetro, se encontraba adornado de enormes y rojas ronchas. El pequeño abrió sus hinchados párpados, miró a su Madre, estiró su bracito para tocarle el rostro y dio un último suspiro. El cuerpo de su Madre se estremeció.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-5917355955883552886?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/5917355955883552886/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=5917355955883552886&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/5917355955883552886'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/5917355955883552886'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/02/zancudos.html' title='Zancudos'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-4380132799278025876</id><published>2009-02-02T22:40:00.001-03:00</published><updated>2009-02-09T18:47:27.375-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Suspenso'/><title type='text'>Reflejos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Era de dimensiones descomunales, de un verde grotesco y con un pomo dorado muy opaco y desgastado; ésa era la puerta que desde que tengo uso de razón bloqueaba la entrada a aquella habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella mañana cálida de fines de Otoño (como pocas en ésta época) me desperté muy temprano, tanto que aún estaba oscuro. Intuí que la mañana era cálida porque las ropas de cama estaban por todo el piso y yo no tenía ni el más mínimo atisbo de frío. Bebí un sorbo del vaso de agua que dejo en mi velador, junto a la cama, todas las noches y me senté despreocupada en el borde de la cama. Desnuda – como es un hábito en mí – me dirigí al cuarto de baño, cruzando la habitación de color rosado pálido, me senté en la taza de baño y mientras orinaba giré la llave de la ducha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el agua estuvo a una temperatura adecuada, me metí en la ducha sin tirar la cadena del baño. Como siempre, fueron los minutos más gloriosos de la mañana – sentir el agua tibia recorrer mi cuerpo y el jabón acariciar mis curvas – pasé por lo menos quince minutos sin mover ni un músculo bajo la regadera pensando en las cosas que debía hacer hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí alegre de la ducha mientras pasaba por mi cuerpo una toalla, eliminando los excesos de agua, y puse una toalla de mano enroscada sobre mi cabeza para secar mi cabello mientras al unísono tiraba la cadena del baño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí del baño desnuda, con la toalla en mi mano, y comencé a elegir mi ropa, un momento después estaba vestida con un pequeño short blanco y una ligera camiseta de color azul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminé de secar mi cabello y bajé al primer piso por algo para desayunar. Tanto Gregorio como los niños, e incluso mi Madre que nos visitaba, no se encontraban en la casa, habían salido anoche por víveres y por la gran tormenta que azotó el pueblo debieron buscar refugio en un motel, no muy lejos de aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba tostando algo de pan cuando unos pasos resonaron en el segundo piso y me alertaron, pensé que podría ser un ladrón, así que me armé con un enorme cuchillo de cocina y subí las escaleras. Como nunca, los escalones crujieron bajo mi peso, pudiendo alertar a quien quiera que estuviera arriba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de un rato, cuando ya había revisado todas las habitaciones, volví a sentir los pasos, esta vez pude definir muy bien de donde venían, así que dirigí mi mirada hacia la enorme puerta verde que cerraba el paso hacia el ático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acerqué y pensé que era ridículo que alguien estuviera dentro porque la puerta estaba con llave desde que era niña; pero cuando estuve a tan solo un paso de la puerta noté, con recelo, que la puerta no estaba cerrada, sino que estaba abierta, dejando un pequeño espacio de aproximadamente un centímetro entre el canto de la puerta y el marco de la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apreté el mango del cuchillo y empujé la puerta. El portal se abrió, dejándome ver una escalera polvorienta, casi en ruinas, que subía hacia el ático. Comencé a subir lentamente con todos mis sentidos atentos ante cualquier falla en los escalones que pudiese provocar una caída.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estuve arriba, me sorprendió la exagerada cantidad de polvo y telas de araña que adornaban el lugar y que, además, cubrían unos cuantos muebles que estaban escondidos bajo sendas sábanas blancas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Revisé con cuidado la habitación y mi corazón encontró el relajo cuando confirmé que tan solo yo estaba ahí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprovechando la ocasión, curioseé por todo el lugar, revisando hermosos muebles empolvados y admirando una armoniosa ventana redonda que dejaba entrar suaves ases de luz. Hasta que consulté a mi reloj la hora y éste me anunció que ya casi era medio día, con lo que confirmé que me había atrasado en todos los menesteres del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estaba por bajar las escaleras, me llamó la atención un enorme mueble cuadrado que estaba junto a la entrada del ático; lo destapé y descubrí bajo las polvorientas mantas un gigantesco y hermoso espejo, que parecía ser de la época colonial. Mirándolo con atención vi anonadada como mi rostro parecía envejecer rápidamente, tanto que los colgajos de piel denotarían unos noventa años. Me asusté y bajé tan rauda como pude, llegando abajo extremadamente cansada y con un esfuerzo titánico cerré la puerta para clausurar una vez más el ático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso mi querido diario fue ayer cuando aún tenia treinta y dos años - hoy represento el triple -  y tendida sobre mi lecho de muerte observo con vista cansada a mis seres queridos que no entienden nada, y ahora el furioso sueño de la muerte se apodera de mis párpados...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-4380132799278025876?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/4380132799278025876/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=4380132799278025876&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/4380132799278025876'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/4380132799278025876'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/02/reflejos.html' title='Reflejos'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-9065776372246265361</id><published>2009-02-02T22:35:00.003-03:00</published><updated>2009-02-09T18:47:50.015-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Suspenso'/><title type='text'>Puzles</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Maximiliano llevaba esperando unos diez minutos dentro de la diminuta tienda, pero en realidad no se había percatado que le habían robado ese precioso tiempo. No se había percatado porque la tienda tenía una diversidad de cosas interesantes para mirar y curiosear – desde lentes de rayos x hasta imitaciones de vómito embasadas – por lo que, cuando el dueño volvió a entrar en la estancia donde estaba Maximiliano, éste ni siquiera lo notó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre, de cejas bastante prominentes, que portaba una polvorienta caja de rompecabezas, se aclaró la garganta – con un sonido realmente asqueroso – advirtiéndole a Maximiliano sobre su presencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Aquí tiene su rompecabezas, señorito – Se apresuró a decir el hombre justo después de aclararse la garganta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    ¡Oh! Muchas gracias señor, pero le agradecería que no me dijera así – Sonrió amable Maximiliano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Disculpe usted, a veces olvido en que época estoy – Afirmó el sujeto con una sonrisa inquietante en el rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Jejejeje, eso sugiere que no es recomendable preguntarle su edad – Maximiliano reía alegre mientras revisaba su billetera y sacaba de ésta un pulcro y nuevo billete de veinte mil pesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Usted mismo lo ha dicho, señorito – Comentó el anciano, tomando el billete entre sus dedos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Bueno, muchas gracias… Hasta luego – Dijo Maximiliano aún entre risas y se retiró de la tienda haciendo sonar las aparatosas campanas que estaban colgadas junto a la puerta de entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día estaba fresco y ventoso, ideal para armar un rompecabezas acompañado de una buena taza de té inglés. Así que el joven envolvió su cuello en una extensa bufanda, abotonó su abrigo y comenzó a caminar hacia su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Iba excitado, excitado por el fabuloso acontecimiento. Hace años que había comenzado a armar rompecabezas con la imagen de las distintas partes de una casa (el baño, comedor, habitaciones, etc.) pero le faltaba precisamente el del living, una de las partes más importantes de la casa – si es que no la más importante – así que el hecho de haberlo encontrado causaba un enorme regocijo en su pecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminó raudo, por alrededor de veinte minutos, sin siquiera mirar a la gente que pasaba cerca de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó frente a su casa y dio un suspiro de placer, abrió la cerca y se dirigió a la puerta principal. Abrió la puerta e ingresó a la casa, dejó la caja sobre la mesa de centro en el living y se encaminó a la cocina. Después de unos instantes salió de la cocina dirigiéndose hacia el living - cargando una tasa de porcelana repleta hasta el tope de un exquisito té inglés - y se sentó en un cómodo sofá; dejó su taza sobre una pequeña mesa junto a él y destapó la caja del rompecabezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Emocionado, estuvo armando el rompecabezas durante toda la tarde; primero dejó todas las piezas sobre la mesa, luego las dividió por secciones y terminó armando metódicamente cada sección hasta formar el dibujo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada vez que avanzaba se sorprendía de lo conocida que se iba haciendo la imagen, pero esto no lo intimidó, al contrario, el hecho le motivaba aún más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando le faltaba la última pieza, se tomó todo el tiempo del mundo para colocarla. Se levantó para ir al baño y cuando volvió, tomó el último sorbo de té, hizo tronar sus dedos y depositó cuidadosamente la pieza en su lugar. Cuando lo hizo se extrañó al ver que en la pieza que dejaba se veía un sujeto idéntico a él sentado en el sofá. Maximiliano, quedando en un estado casi cataléptico, apretó sus párpados y miró hacia el techo, viendo con terror como parecía que la habitación se había agrandado a proporciones titánicas y él parecía estar sentado, diminuto, sobre la mesa de centro en el living.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-9065776372246265361?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/9065776372246265361/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=9065776372246265361&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/9065776372246265361'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/9065776372246265361'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/02/puzzles.html' title='Puzles'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-1973464478011143064</id><published>2009-02-02T22:20:00.003-03:00</published><updated>2009-02-09T18:48:41.106-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Suspenso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terror'/><title type='text'>Médico Forense</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Enero 15, 1988.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi viaje fue tortuoso, el bus era viejo como las piedras de Stone Age y maloliente por la culpa de los insensatos. El viaje se volvía aún más tortuoso por culpa de esos insensatos que comen más de lo que deben y que al momento de viajar en un transporte de tales características ocupan más espacio de lo que les correspondería, dejando a penas dos tercios del lugar que te pertenece. Pero eso no es lo que quiero relatar, para tales efectos no es importante ni la edad del bus ni el olor que expelen mis acompañantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viaje duró aproximadamente dos horas, bajo un sol abrazador. Tras una  hora de viaje ya se me había acabado el agua y me empezaba a atacar el hambre, para mi decepción observé que el único alimento que traía conmigo era un paquete individual de papas fritas; con solo mirarlo inmediatamente se secó mi lengua, así que cerré mi bolso y esperé a que terminara el viaje con un vacío en las entrañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegamos al poblado, el sol era el peor enemigo del que debía preocuparme, por lo que me apliqué bloqueador solar en grandes cantidades. Bajé del bus y el reflejo del sol sobre la tierra arenosa me cerró los ojos, me puse mis gafas de sol, retiré mi equipaje sin boleto y caminé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pueblo tenía un increíble ajetreo de gran capital, la mezcla de razas era increíble; me apresuré dentro de mi sorpresa y en el primer lugar en el que pude compré dos litros de agua mineral, me engullí el paquete de frituras y me zampé un litro de agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez listo, ceñí todas las amarras de mis bolsos, ajusté mi cinturón y me dirigí hacia el cementerio del poblado; allí me esperaba Belén, que junto a su equipo de arqueólogos ansiaba mi llegada, necesitaban de un médico forense al que le apasionaran este tipo de cosas para descubrir en qué circunstancias había muerto el indígena a quien pertenecían los restos encontrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era extraño, ¿Por qué en un cementerio exactamente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué, Belén me saludó afectuosa como siempre y cariñosa como pocas veces. Fue en ese momento – cuando me llevaba para presentarme al equipo – que me comentó que bajo el camposanto había una especie de cementerio indígena mucho más antiguo, que según ella debía tener una data de aproximadamente cinco mil años. Mientras caminábamos, Belén, aclaró todas las dudas que se iban presentando desde mi viaje hasta aquel momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de haberme presentado con el equipo, Belén y los muchachos tuvieron la gentileza de invitarme un contundente almuerzo (sólo me pregunté de dónde habían sacado pescado estando tan lejos del mar). El sol era terrible, Belén me comentó que - durante los primeros días de excavación - todos los días debían llevar a algún trabajador a la posta del pueblo a causa del gran calor, y que por este motivo habían decido trabajar durante las noches, explicándome así la presencia de los enormes sistemas de iluminación alógena que se encontraban junto a la excavación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no se podía trabajar durante el día a causa del calor, durante la tarde jugamos cartas y bebimos algunas cervezas en la acogedora tienda de campaña de Belén. Aunque – en realidad- de acogedora no tenía mucho: era pequeña, desordenada y la mitad del espacio lo ocupaba un enfriador de ambientes, eso sin contar que éramos siete dentro de una tienda para unas cuatro personas como máximo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegó el crepúsculo, anunciando la noche, el calor empezó a desaparecer rápidamente y el frío del gran desierto tomó inmediatamente su lugar. Belén, muy comprensiva, me señaló que por mi viaje desde la capital debería estar muerto, por lo que hoy podía descansar todo lo que quisiera, ya que desde mañana ya no habría descanso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomé en consideración sus palabras (además la cerveza - que a esas alturas ya había llegado a mi cabeza - hablaba y actuaba por mí) y encontré que Belén tenía razón, así que me acosté sin reclamo alguno, conteniendo aún mis ganas de apreciar la excavación y aprender sobre esta ciencia tan apasionante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llevaba aproximadamente unas dos horas dormido, desperté bruscamente por el frío y por el increíble ruido de máquinas que había fuera de la tienda. Sorprendido saqué mi cabeza por entre el cierre de la entrada de la tienda – diciéndome a mí mismo que una excavación paleontológica no debería ser así de ruidosa -. No podía ver nada, sólo las luces de los focos alógenos a la distancia y enormes sombras que se movían hasta perderse a lo lejos. Puse más atención y me di cuenta que los ruidos no eran de máquinas, más bien era el sonido que hacen los monstruos de la televisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me abrigué, salí de la tienda y me acerqué a la excavación temblando por el frío y por lo que me producía aquel ruido en el cuerpo. Cuando llegué al lugar ahogué un grito de horror y observé los ensangrentados restos de los cuerpos del equipo de arqueólogos, que parecían mordisqueados hasta el hueso. Entre lágrimas huí del lugar, tan rápido como pude….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volveré enseguida, mi querido diario, es hora de la medicina del Instituto Mental.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-1973464478011143064?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/1973464478011143064/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=1973464478011143064&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/1973464478011143064'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/1973464478011143064'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/02/medico-forense.html' title='Médico Forense'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-7852376880000849347</id><published>2009-01-29T23:22:00.002-03:00</published><updated>2009-02-09T18:49:04.826-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Suspenso'/><title type='text'>La Estación</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante los fríos días del invierno no hay nada mejor que tomar un buen café, o en su defecto uno de aquellos tés que sólo venden en las cafeterías de buena reputación. Por esto mismo Asunción se había comprado un mocaccino al salir de la cafetería en la que había tomado aquel contundente desayuno. El vaso de cartón le abrigaba las manos a través del contacto con sus guantes, lo cual disminuyó la frecuencia de los escalofríos que la recorrían mientras caminaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La marcha hacia la vieja estación de trenes era tortuosa, la nieve le tapaba las piernas hasta unos tres centímetros sobre los tobillos, por lo que agradecía infinitamente a Dios haberse puesto sus botas de lluvia antes de salir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminaba lentamente para no hundirse y para evitar derramar su mocaccino y así no manchar sus guantes nuevos. Sonriente saludaba a cada persona que pasaba por su lado, ya que eran muy pocas las que salen un día de invierno a las nueve de la mañana y con las calles tan nevadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asunción se detuvo un instante a tomar un respiro y bebió un gran sorbo de su vaso, el líquido caliente le recorrió la garganta y le devolvió las energías, así que con un enorme suspiro de satisfacción siguió su camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estuvo frente a la estación iba tan ensimismada en sus pensamientos que no se dio cuenta de las condiciones del lugar. La vieja estación tenía sus muros prácticamente en la ruina y su techo lleno de agujeros de diversos diámetros. Asunción pasó por las viejas tiendas de la estación sin percatarse de que éstas carecían tanto de locatarios como de productos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salió por lo puerta hacia el andén, sacó de su cartera un librito y sus pequeñas gafas de lectura, se sentó en un desbaratado banco, dejó su vaso casi vacío junto a sus pies y comenzó a leer, sin ni siquiera imaginar que las vías férreas estaban en tan malas condiciones que ya prácticamente no existían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevaba esperando el arribo del tren por cerca de media hora, hasta que una voz gentil y muy varonil le llamó la atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Si me disculpa, debería salir de este lugar, señora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asunción volteó para ver a un policía que se le acercaba a paso tranquilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    ¡Si me disculpa usted! Estoy esperando el tren donde viene mi marido, ya debería estar por llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Señora, sé que no es de mi incumbencia, pero la estación lleva diez años cerrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    No sea ridículo, mi marido me ha llamado y me ha confirmado que llegaría hoy a esta hora y a esta estación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    ¡Señora! Si me…. – El policía levantó la voz, pero se vio cortada súbitamente por el piteo de un enorme tren que se acababa de detener frente a ellos despidiendo humo por todo el lugar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-7852376880000849347?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/7852376880000849347/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=7852376880000849347&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/7852376880000849347'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/7852376880000849347'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/01/la-estacion.html' title='La Estación'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-249878127012513419</id><published>2009-01-29T22:04:00.002-03:00</published><updated>2009-01-30T00:14:56.644-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terror'/><title type='text'>El Regalo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sor Francisca abrió la enorme y pesada puerta de madera - de grandes bisagras - y entró a su habitación. Cerró la puerta y dejó una pequeña caja de madera - que le había regalado su Madre en su última visita al convento - sobre un pequeño mueble de madera casi podrida, que además era lo único que existía en la habitación a parte de su cama, el velador y el enorme crucifijo que debía haber en cada habitación del convento. Su Madre le había dicho que era una caja musical, pero no la quiso abrir en aquel momento, ni tampoco ahora, porque era posible que se la quitaran las hermanas superiores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suspiró mientras miraba las paredes de piedra fría y húmeda que rodeaban la pequeña habitación. Se sentó en el viejo colchón - mientras sentía los resortes enterrarse lentamente en su piel - se sacó el tocado de la cabeza y dejó caer armoniosamente los hermosos rizos castaños sobre sus hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó acercándose a la cómoda y acarició con su índice el borde de la pequeña caja de madera, mientras que con la otra mano dejaba caer el hábito hasta arrugarse en el suelo rodeando sus finos pies descalzos. Abrió el primer cajón y sacó un enorme camisón de dormir lleno de pliegues y vuelos, se acercó a la cama y lo depositó a los pies de ésta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desnuda miró el crucifijo y se arrodilló junto a la cama. La habitación estaba tan fría y húmeda que al tocar el suelo con sus rodillas sus pezones se endurecieron mientras un escalofrío recorría todo su cuerpo. Tomó la palmatoria que estaba sobre el velador y encendió la vela - que ya casi no existía sobre sí misma -.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras la llama de la vela danzaba elegantemente pensó que su habitación podría ser mejor si tan solo tuviera alguna ventana. Cerró sus ojos y comenzó a rezar los Padre Nuestro que el Obispo le había dicho que debía rezar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya llevaba alrededor de una hora rezando cuando sintió una extraña brisa dentro de la habitación, abrió los ojos y se cercioró de que la puerta no estuviera abierta. Cuando giró su cabeza para mirar el crucifijo se dio cuenta de que las sombras en la habitación danzaban armando formas grotescas en las paredes, inmediatamente observó la vela - la cual tenía su llama tan calma que era increíble -.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respiró profundo y volvió a cerrar los ojos para continuar sus rezos, pero justo en ese momento, comenzó a sentir el sudor recorrer todo su cuerpo desnudo, provocado por el creciente calor que se apoderaba de la habitación. Convencida de que todo era producto de su nerviosismo se obligó a seguir rezando, pero en cuanto cerró sus ojos un horrible y nauseabundo olor a azufre se apoderó del lugar. Asustada, se puso de pie mientras la habitación se inundaba de oscuridad y comenzaba a silbar en el aire la hermosa melodía de la caja musical.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volteó sobre sí misma y apreció la caja abierta sin nada en su interior. Con la vista nublada por las lágrimas giró para refugiar su vista en el crucifijo, pero su corazón se detuvo cuando vio las mejillas del Cristo recorridas por lágrimas de sangre.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-249878127012513419?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/249878127012513419/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=249878127012513419&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/249878127012513419'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/249878127012513419'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/01/el-convento.html' title='El Regalo'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-4324766079756913837</id><published>2009-01-29T19:00:00.002-03:00</published><updated>2009-01-29T19:10:10.371-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terror'/><title type='text'>La Caja Aterciopelada</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las notas que tocaba el antiguo piano estremecieron el lugar, incluso las paredes temblaron con la fuerza de aquellas notas. Era una estancia enorme, con variados tipos de muebles de madera y pequeñas mesas de café, rodeado por paredes con diminutas ventanas de vidrio amarillento que le ofrecían el paso a la luz mortecina de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentada sobre un sitial, en un polvoriento rincón, estaba  Agustina, quien miraba atenta como Carlos pasaba majestuosamente sus dedos sobre las teclas del piano y creaba la hermosa música que estaba escuchando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos terminó súbitamente la pieza que estaba interpretando, miró hacia el techo – estirando su espalda – y apagó con un violento soplido la vela que ardía solemnemente sobre la tapa del piano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El acto erizó hasta el último pelo de Agustina, que miraba ahora a Carlos iluminado directamente por la luz de la luna que se colaba por las ventanas amarillentas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos se levantó enfáticamente, procurando que Agustina viera cada uno de sus movimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parado junto al banquillo en que estaba sentado, miró atentamente el rostro de Agustina y avanzó hacia ella, acercándose lentamente mientras esquivaba los muebles que se interponían en su camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estuvo a tan sólo unos cuantos pasos del sitial, se puso en cuclillas y observó ansioso los anteojos de Agustina y el brillo que reflejaban sus frenillos cuando ella le sonrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Carlos, yo sé que no soy bonita, en cambió tú… ¡Tú eres hermoso! – Sentenció la muchacha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Aún eres joven, pequeña Agustina y, aunque lo dudes, eres más bella de lo que crees – La calmó Carlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El joven se irguió en su majestuosidad y le dio la espalda a Agustina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Tengo la forma de hacer que se acaben tus penas, pequeña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    ¡¿De verdad?! ¡No sabes cuánto te lo agradecería!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Sólo debes irte a dormir, y cuando despiertes te darás cuenta de cómo he acabado con tu sufrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agustina sacó del bolsillo de su vestido una pequeña llave plateada y dijo: “Ten la llave de mi habitación y de mi corazón, querido mío”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pequeña se levantó, besó la frente de Carlos (que se había inclinado para que ella pudiera alcanzarlo) y se retiró de la estancia. Subió las escaleras hacia su cuarto e ingresó en él, se desvistió lentamente – pensando en que al despertar sería hermosa -, se puso el camisón de dormir y se acostó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya estaba sucumbiendo al enorme sueño y sus párpados pesaban más de lo que podría imaginar, vio que se abría la puerta de la habitación y entraba una sombra alta y esbelta, pero no pudo luchar más contra el sueño y se durmió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se despertó estaba todo oscuro, el aire estaba denso y escaso; además su habitación se había reducido a las proporciones justas de su cuerpo, incluso apretándola un poco. Intentó levantarse pero golpeó su cabeza contra una especie de tapa de madera aterciopelada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La desesperación se apoderó de ella, pero cuando intentó calmarse (para poder pensar con claridad) escuchó a lo lejos la voz de un hombre viejo que rezaba la misma oración que oyó cuando sepultaron a su madre. En ese mismo instante escuchó aterrada el sonido de la tierra que caía sobre la tapa que no la dejaba salir y las palabras: “In nomine Patris et fillii et Spiritus Sancti, Amén”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-4324766079756913837?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/4324766079756913837/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=4324766079756913837&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/4324766079756913837'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/4324766079756913837'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/01/la-caja-aterciopelada.html' title='La Caja Aterciopelada'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-1232873563349890477</id><published>2009-01-28T22:02:00.005-03:00</published><updated>2009-01-29T13:53:26.113-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terror'/><title type='text'>El Bar</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El humo de cigarrillo flotaba a sus anchas por todo el lugar, las luces tan bajas que en cada mesa era necesario tener velas, por lo que a cada mesa la adornaba una gran porción de cera en su centro, la cual adoptaba distintas formas con el paso de la noche debido al calor que se concentraba cada día en el lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bar estaba repleto, cada mesa de cuatro sillas no dejaba más invitados para el lugar, en la barra del bar un solitario hombre delgado limpiaba los vasos y copas con un paño, mientras que otro hombre – más robusto que el anterior – se paseaba por todo el local llenando sendas copas de vino que cada sujeto tenía frente a si.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta del bar se abrió y entró Fabián, provocando que las miradas de los mozos se depositaran sobre él. La música era lúgubre para un fin de semana, por éste motivo Fabián había pedido poder tocar en el bar por la noche para así ganar algo de dinero extra, ya que sabía que éste era el único lugar donde podrían apreciar su expresión del arte – no en muchos lugares disfrutan de un joven saxofonista -  así que avanzó hacia la barra, se sentó y pidió un whisky doble sin hielo, el barman sin ni siquiera mirarlo le sirvió y dejó el vaso junto a la mano de Fabián.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró el vaso transpirar y lo tomó de forma firme para que no se resbalara de su mano, olió el exquisito trago y lo bebió sin detenerse hasta la última gota. Al terminar golpeó el vaso contra la barra y acto seguido el barman silenció el disco que hacía sonar la vieja vitrola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fabián lo miró y asintió con la cabeza, tomó el maletín que delataba la forma del saxofón y se dirigió al pequeño escenario en el fondo del bar, subió el par de escalones y miró al público, aunque no pudo ver nada definido por el denso humo de cigarrillo y por la escasa luz del lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se agachó para depositar su maletín y lo abrió, retirando de su interior un antiguo saxofón. Lo tomó entre sus brazos, cerró sus ojos y recitó una pequeña oración. Se levantó lentamente, cruzó la correa del saxofón tras su cuello, miró la hora y tocó la primera nota de la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La música inundó el lugar haciendo notar al público las aptitudes de Fabián, que parecía estar ensimismado en su trabajo. No se detuvo por ningún momento, tocó como pocas veces lo había hecho e incluso mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras terminaba su actuación las lágrimas recorrieron su rostro por la alegría y emoción de haber hecho todo de forma magistral. Tocó la última nota, dejó caer el saxofón que se agarró firme de la correa que abrazaba su cuello y se enjugó los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando volvió a mirar al frente solo escuchaba los aplausos de dos personas, trató de acostumbrar su vista a la oscuridad y observó estremecido como le aplaudían solo los mozos y que en el resto de las mesas solo había maniquíes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-1232873563349890477?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/1232873563349890477/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=1232873563349890477&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/1232873563349890477'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/1232873563349890477'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/01/el-bar.html' title='El Bar'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-6702042025662346169</id><published>2009-01-28T18:08:00.003-03:00</published><updated>2009-02-09T18:49:30.569-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Suspenso'/><title type='text'>Voluntarios</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las tropas de paz, que habían enviado las Naciones Unidas para intervenir en la guerra que se desarrollaba en el medio oriente, patrullaban tal cual lo hacían habitualmente. Tras horas de caminar junto al tanque - blanco de escudo azul - Renato divisó a la distancia una gran humareda negra que evidenciaba el desastre y las horas de terror que había provocado la guerra en aquel poblado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tanque giró en redondo y apuntó el brillante cañón hacia el este, empezando a avanzar entre algunos arbustos que la guerra aún no alcanzaba a tocar. Renato, sufriendo el intenso golpe de calor del desierto oriental, sacó su cantimplora y derramó las últimas gotas que quedaban dentro de ella sobre su lengua jadeante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El teniente a cargo del pelotón – y el único hombre que iba dentro del tanque a parte del conductor – dio la orden de flanquear el poblado. Renato y los otros cuatro jóvenes voluntarios (que venían de distintos países) se dividieron en el acto, corriendo con la cabeza siempre abajo y con todos sus sentidos en alerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando estuvieron todos en posición Renato fue el primero en ingresar a la aldea, nervioso y con dejos de pavor en su rostro, contempló la verdadera esencia humana. La destrucción estaba por todo el lugar, ya no quedaban casas que tuviesen techos o paredes, y la sangre lo inundaba todo. En un principio logró controlar la ansiedad porque no habían cuerpos que hicieran aún más cruda la escena; pero a medida que avanzaba comenzaron a aparecer tanto restos de cuerpo como cuerpos completos. Se demoró un instante en percatarse, pero luego de agitar su cabeza vio que los cuerpos que sembraban el lugar eran de soldados invasores y de voluntarios de las Naciones Unidas. No había rastros de sujetos oriundos del país. Controló sus nervios y temblando logró sacar su radio, tragó la amarga saliva del miedo y comunicó de inmediato lo que veía al teniente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminando con su arma sin seguro y con el dedo en el gatillo divisó a una pequeña niña que solo traía harapos y un peluche entre sus brazos, colgó su arma y la depositó sobre su espalda. Acto seguido comenzó a correr cada vez más rápido para intentar socorrer a la pequeña. Una vez que se encontraba frente a ella se le llenaron los ojos de lágrimas ante tan desoladora imagen, pero sólo al intentar tomarla se percató de que bajo sus heridas no había hueso ni carne, sino más bien metal y que una de sus pupilas titilaba con un color rojo carmesí.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-6702042025662346169?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/6702042025662346169/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=6702042025662346169&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/6702042025662346169'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/6702042025662346169'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/01/voluntarios.html' title='Voluntarios'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-1577122294240635124</id><published>2009-01-28T04:24:00.002-03:00</published><updated>2009-02-09T18:49:53.993-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Suspenso'/><title type='text'>La Propuesta</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La recámara comenzó a iluminarse lentamente, mientras el crepúsculo iba creciendo en el horizonte y los débiles y finos primeros rayos de la mañana se colaban por entre el cortinaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andrés entreabrió los ojos y subió torpemente las suaves sábanas para abrigar a Ángela en el progresivo frío de la mañana. La miró dulcemente - tal como lo hacía todas las mañanas en las que despertaban juntos – y, aún víctima de la ensoñación, se desplomó sobre la almohada. Entre sueños sabía que su cuerpo aún tibio buscaba la compañía de las exquisitas curvas de Ángela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lentamente acarició su cuerpo, y sucumbió ante el sueño avasallador que arremetía contra él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde en la mañana, mientras Andrés cepillaba sus dientes, no podía evitar observar fijamente (y lleno de gozo) el hermoso anillo que había comprado hace una semana y que yacía inerte en su cajita de terciopelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía que Ángela estaba en el trabajo y que almorzarían juntos, lo cual lo tenía demasiado nervioso, porque éste era uno de los momentos más importantes en su vida, uno de esos momentos de los cuales la gente suele alardear: la propuesta de matrimonio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya era aproximadamente medio día se terminó de afeitar y se puso tu traje color caqui, para finalizar peinándose de forma pulcra y sistemática. Tomó sus llaves de la mesita que estaba junto a la puerta principal y salió del departamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminó rumbo al restaurante, entró silbando emocionado y se sentó en la mesa que tenía reservada para la ocasión. Pidió un vaso de agua y aguardó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperó un tiempo considerable, pero para él fue un tiempo realmente eterno, hasta que vio entrar a Ángela por la puerta, le hizo una seña y ella se acercó a la mesa para sentarse y comenzar a contarle sobre su día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevaban ya alrededor de una hora almorzando amenamente, cuando algo en el corazón de Andrés le dijo que ya no podía seguir esperando. Se levantó con un ímpetu que ni siquiera él se conocía y comenzó a proclamar las más bellas palabras de amor en voz bastante alta. Se arrodilló, miró fijamente a Ángela y justo cuando iba a pedírselo la mano del mesero se depositó sobre su hombro, Andrés lo miró molesto y el mesero dijo: “Señor, si no deja de hablar y gritar solo, tendrá que retirarse”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-1577122294240635124?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/1577122294240635124/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=1577122294240635124&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/1577122294240635124'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/1577122294240635124'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/01/la-propuesta.html' title='La Propuesta'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-3394302594382501352</id><published>2009-01-27T16:32:00.005-03:00</published><updated>2009-01-28T02:53:12.932-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terror'/><title type='text'>La Hora del Té</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La pequeña campana que colgaba junto a la entrada de la tienda tintineó cuando la puerta se abrió, dejando correr las ráfagas de viento dentro de la tienda , permitiendo el paso a una joven mujer que entraba lentamente mientras dejaba con exagerada gracia que la puerta se cerrase detrás de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se despojó del enorme gorro de la chaqueta que le cubría la cabeza y meneó su cabello para intentar ordenarlo y sacar el resto de nieve que la cubría. Se acercó al mostrador, mientras (evidentemente) buscaba algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tienda era conocida por ser visitada de forma muy esporádica y porque en el pueblo se decía que la dueña era una bruja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la joven estuvo junto al mostrador, desde la habitación que estaba detrás de ésta – cuya puerta estaba adornada con tiras de cuero que caían hasta el suelo – salió una mujer extremadamente anciana, pero aún así increíblemente hermosa. La joven la miró e inmediatamente pensó que era imposible que una viejita tan linda fuese una bruja y también pensó que en su juventud debió de haber sido la mujer más bella de la zona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    ¿Qué es lo que buscas, jovencita? -  Preguntó la anciana de la forma más cortés que alguna vez habría escuchado la joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    En realidad, sólo busco algún té que me ayude con el frío que hay en esta región – Declaró inocente la muchacha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Mmmm… creo tener lo que necesitas, ¿Podrías decirme cómo te llamas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Celeste – Respondió sin comprender la pregunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Bueno Celeste, aquí tengo justo lo que necesitas – Comentó la anciana mientras sacaba una pequeña cajita de madera desde la parte más baja del mostrador. – Si quieres puedo servirte una tacita ahora mismo para que puedas sacar el frío de tu cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Se lo agradecería mucho, ¿Cuánto le debo? – Preguntó sorprendida, Celeste no era capaz de entender cómo podían decir que una mujer tan dulce podría ser una bruja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer volvió a la habitación de la que había salido anteriormente y se demoró un instante mientras le decía a Celeste, prácticamente gritando, que estaba hirviendo un poco de agua para su té.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin mucha demora la señora volvió a la habitación donde se encontraba Celeste; que miraba entretenida las diversas y extrañas cosas que colgaban por toda la tienda, Celeste se acercó sonriente al mostrador mientras la señora le servía una taza de té.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    ¿Cómo es que se llama usted? – Preguntó Celeste mientras sostenía su sonrisa, lo que la hacía ver realmente preciosa y tierna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-    Aunque no lo creas también me llamo Celeste… Bueno… Y me debes cinco mil pesos querida - Expuso sonriente la anciana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muchacha tomó la taza que le ofrecían tan gentilmente y sopló en su interior para enfría el elixir y evitar que le quemara la boca; era tan dulce y tan suave el fluido que no pudo evitar zamparse hasta la última gota de un solo trago, echando su cabeza hacia atrás, mientras escuchaba que la anciana le decía – Hace más de quinientos años que vendo este té y siempre se lo toman así – Al volver la cabeza a su posición habitual Celeste miró con sus ojos extremadamente abiertos , demostrando su terror,  a la anciana que le sonreía enseñándole su quijada sin dientes y encías pútridas, mientras sentía como se desvanecía y perdía el conocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando despertó vio como que se miraba al espejo, pero no era ni su cuerpo ni su cara. Al instante escuchó una voz - tan dulce que llegaba a ser realmente terrible - que le decía: “No te preocupes Celeste, hazle compañía a esas pobres almas que desde ahora serán tus únicas amigas”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-3394302594382501352?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/3394302594382501352/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=3394302594382501352&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/3394302594382501352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/3394302594382501352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/01/la-hora-del-te.html' title='La Hora del Té'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-6982767291515401837</id><published>2009-01-26T16:46:00.006-03:00</published><updated>2009-01-28T03:08:44.793-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terror'/><title type='text'>El Hospital</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ésa no iba a ser una buena noche para Felipe...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él no lo sabía bien aún, de hecho en noche buena no deberían pasar cosas que perturben la armonía, menos para un joven que día a día se esfuerza tanto. Pero algunos saben que eso en ocasiones no basta en la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había recorrido toda la ciudad en busca de los últimos regalos para la navidad, especialmente el regalo para su abuelo (el hombre que lo crió y que lo vio crecer y transformarse en un joven apuesto y muy listo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se apresuró en envolver la pequeña esfera de cristal que tenía una pequeña réplica del Big Ben y que nevaba al agitarla. Se apresuró porque las visitas en la UCI del hospital no pueden ser hasta muy tarde, después de todo, hay que dejar trabajar en paz a esos hombres y mujeres que mantienen vivo a su queridísimo abuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomó un taxi preguntándose por qué la ciudad estaba tan vacía en la víspera de la navidad, la fecha en la que más gente pulula por la ciudad. Hacía un frío que le estremecía hasta los huesos, pero para su fortuna no vivía muy lejos del hospital, así que tan sólo espero durante unos veinte minutos hasta que el taxi le dejó en la puerta principal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se bajó intentando no arrugar el envoltorio del presente y se abrigó las manos con su aliento, levantó el cuello de su gabardina y cruzó la calle. Subió la escalera y entró en el hospital mientras la puerta hacía el clásico sonido de metal oxidado, que de una u otra forma le provocó una corriente fría en la espina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró buscando la mesa de informaciones, pero le costaba hacerlo en la oscuridad y, aunque parezca ridículo, fue en ese momento que se percató de la oscuridad que inundaba el hospital, o al menos la recepción de éste. Empezó a caminar siguiendo el camino que la luz de la luna dejaba ver al colarse por los ventanales, hasta la mesa de informaciones, donde no encontró nada más que la silla del recepcionista que debería estar sentado allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensó que el personal debería estar en el casino del hospital celebrando la víspera de la navidad y que no se habían percatado del corte de luz en la entrada del hospital. No le importó mucho, sólo quería poder saludar a su abuelo antes de media noche, porque él se lo había pedido encarecidamente; no quería pasar solo ese momento, decía que ya estaba tan viejo y débil que no podría con lo que vendría a esa hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felipe pensaba que lo que decía su abuelo no eran más que locuras de un viejo de ochenta y cinco años que ya no tenía a nadie más que al propio Felipe. Se acercó a los ascensores, se detuvo y golpeó su frente con la palma de su mano, miró hacia las escaleras reflejando en su rostro la decepción de sí mismo por haber ido hacia los ascensores sabiendo que no había energía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subió lentamente escuchando el crujir de los escalones, lo cual le preocupó mucho, porque hasta donde sabía (por sus reiteradas visitas a su abuelo) los escalones eran de cemento. Sorprendido por ésto, empezó a avanzar cada vez más rápido, mientras que en las paredes parecían aparecer y desaparecer extraños dibujos y símbolos. Paró en seco y sacudió su cabeza, obligándose a creer que todo ésto (o al menos los dibujos) eran producto de los haces de luz que aún se podían ver entrar por los enormes ventanales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó hasta el tercer piso, donde sabía que se encontraba la UCI, pero más bien llegó hasta aquí porque las escaleras se habían acabado, negando el acceso hacia los siete pisos restantes que debía poseer el hospital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abrió las puertas de madera, que en algún momento fueron de metal (según recordaba de sus visitas anteriores), y entró a la UCI, o más bien a lo que él pensaba que era la UCI. Vio un pasillo extremadamente largo que acaba en una puerta y otras ocho puertas más hacia la derecha del pasillo. Su abuelo debería estar en la última puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se detuvo en el portal de la última habitación y sintió como el piso parecía estar húmedo, tragó saliva y miró hacia abajo, viendo un líquido viscoso de color oscuro; éste líquido formaba una línea bastante gruesa que iba hacia el interior de la habitación. Comenzó a moverse lentamente apretando el regalo en sus manos hasta casi romper el envoltorio. Mientras más se adentraba en la habitación comenzaba a oír cada vez mas fuerte una respiración jadeante. - ¿Abuelo? - Preguntó en voz alta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su corazón se detuvo cuando inesperadamente se encendieron las luces de emergencia del hospital y vio una habitación tal cual podrían haber sido las habitaciones de hospital en los años veinte y vio una figura alta, desnuda, sin rasgos de sexualidad y nada más que una sonrisa, como la de un tiburón, de oreja a oreja, en su rostro sin ojos ni cabellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-6982767291515401837?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/6982767291515401837/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=6982767291515401837&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/6982767291515401837'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/6982767291515401837'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/01/el-hospital.html' title='El Hospital'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-7545602031401796666</id><published>2009-01-24T11:34:00.008-03:00</published><updated>2009-01-28T03:16:09.512-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Terror'/><title type='text'>Susurros</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Creo que nos hemos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;perdido,&lt;/span&gt; mi estimada - Murmuró Alfredo, sentado cómodamente en su &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;mecedora&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué quieres decir? Aún estamos en tu habitación, Alfredo, y por lo que recuerdo no iremos a ningún lugar el día de hoy - Afirmó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Elizabeth&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es que no entiendes, estamos perdidos, ¿Acaso no escuchas?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Escuchar qué, querido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esos susurros en los rincones de la casa, están por todos lados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Sabes? Creo que para ser un hombre tan joven y lozano, estás más que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;senil&lt;/span&gt;, jajaja - Proclamó Elizabeth entre risotadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No te rías, podrías enfadar a lo que sea que está en los rincones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No se tú, pero dudo mucho que las arañas de esta casa se enfaden por mis comentarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Las arañas me tienen sin cuidado, pero los que susurran han hablado de tí y creo que no les agradas para nada, debe ser esa maldita risa que tienes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Siempre tan caballero! ¡¿No?! - Exclamó furiosa, mientras avanzaba rápidamente hacia la puerta de la habitación con la mirada fija en los ojos de Alfredo. - Antes de ir por la cena, porque ya se está haciendo muy tarde, ¿De verdad crees que algo susurra en los rincones?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alfredo no respondió la interrogante, en cambio tenía su vista perdida en un rincón, tras el gran ropero de la habitación, y la boca abierta hasta desencajar la mandíbula. Elizabeth furiosa se acercó y - entre llantos y gritos de horror - apreció la expresión de la muerte en el rostro de Alfredo, mientras que desde el rincón empezaba a oír susurros que le enfriaron la sangre. Lentamente giró y con sus ojos llenos de lágrimas vio como desde atrás del ropero aparecía un pequeño niño lleno de magulladuras y con las cuencas de sus ojos vacías.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-7545602031401796666?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/7545602031401796666/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=7545602031401796666&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/7545602031401796666'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/7545602031401796666'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/01/susurros.html' title='Susurros'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-1875732417832859451</id><published>2009-01-23T22:50:00.006-03:00</published><updated>2009-01-24T11:30:57.270-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos largos'/><title type='text'>Antonia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La ventana de Joaquín se abrió lentamente, sin hacer ningún ruido, tal cual lo hacía cada vez que él la abría. Miró fijamente el cielo y pensó que un día así de nublado no siempre tiene que ser triste, menos si abres la ventana de tu pieza a la hora indicada para ver a Antonia salir de su casa para ir al colegio. El pequeño Joaquín pensaba que a sus cortos ocho años era imposible enamorarse de una mujer, pero ella no era solamente una mujer, ¡Oh no! Era la niña más linda que había visto y además era su vecina, así que tenía la ventaja por sobre todo aquel al que le gustase Antonia. Como el día estaba tan lindo se animó y se apresuró en salir de su casa, ató mal el nudo de su corbata, tomó su mochila, bajó las escaleras y salió corriendo por la puerta principal gritándole a su Madre que ya partía al colegio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una vez fuera de su casa miró en dirección al colegio y no pudo ver si Antonia aún caminaba hacia allá, esto le provocó gran amargura, ya que aparentemente esta era la única oportunidad que tenía, debido a que pensaba que el día era más que ideal para declararle su infinito amor, ese amor que lo consumía y que en realidad no sabía si era amor, no sabía con qué compararlo, pero sabía que si llegaba a poder tocar los labios de Antonia con los suyos recordaría ese día hasta que fuese muy, pero muy viejo, incluso tan viejo como su abuelo, que era la persona más vieja en el mundo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se apresuró en correr al colegio, el corazón le galopaba como un caballo desbocado - pero claro, él no sabía lo que era un caballo desbocado - así que, simplemente, pensó que tenía mucho miedo; pero en el fondo sabía que no era miedo, estaba ansioso, ansioso de poder decirle: ¡Te amo!, si es que en realidad era eso lo que iba a decirle. Porque desde que vio por primera vez a Antonia, había pasado meses, ensayando el discurso de declaración más perfecto en el mundo. Incluso su Madre reía cuando él le preguntaba cómo se había declarado su Padre; aún así era mejor preguntarle a su Madre, porque su Abuelo, que era la segunda persona que pasaba más tiempo en la casa, terminaba siempre durmiendo a la mitad de la historia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Corrió tan rápido como esos deportistas que salen en la televisión en las olimpiadas, así que mientras corría buscando a Antonia aprovechó para imaginar que era uno de esos deportistas y que su medalla de oro sería el corazón de Antonia, pero inmediatamente - mientras seguía buscándola - recordó un programa que había visto, un documental, sobre la anatomía humana y pensó que tal vez no era muy buena idea tener el corazón de Antonia; así que decidió que se conformaría con tomarle su mano y acompañarla en lo que faltaba para llegar al colegio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cada vez que avanzaba una cuadra se desvanecían aún más sus esperanzas y pensaba que tal vez podría buscarla en el colegio; pero ahora que lo pensaba nunca la había visto ahí, de hecho se dio cuenta de que no sabía nada de ella, aparte de saber que era la niña más linda que había visto, no sabía en qué curso iba y ni siquiera cuantos años tenía, aunque por cómo se veía, debía ser como máximo un año mayor que él. Se detuvo un momento para poder tomar unas bocanadas de aire y refrescar un poco sus pensamientos para continuar, y cuando se puso en marcha nuevamente pensó que no era tan importante, porque en el colegio él tenía que hacer lo que sus Padres le decían que tenía que hacer en él, o sea: estudiar, cosa que siempre le daba pie a algún bravucón para que lo molestase. Así que cada vez que podía le preguntaba a sus Padres si podía hacer otras cosas en el colegio además de estudiar, porque sólo jugaba en las clases de educación física; a lo que ellos le respondían que algún día se los agradecería, y él sin frustrarse sólo pensaba que eran cosas de Padres, porque los Padres suelen decir esas cosas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sacudió su cabeza y trató de enfocarse en su búsqueda, esa búsqueda afanosa que le oprimía el pecho y que lo dejaba sin aire cada vez más seguido; así fue como al doblar en la última esquina antes del colegio escuchó la campana de entrada, y pensó que no había salido tan tarde como para estar atrasado - menos aún si había estado corriendo todo este tiempo en dirección al colegio - así que lo único que se le ocurrió es que debía ser un día muy raro o que tal vez no se había percatado del paso del tiempo porque estaba nublado; porque, como todos saben, cuando está nublado es difícil saber qué hora es. Para confirmar su sospecha sobre el día nublado miró su muñeca izquierda buscando su reloj (un reloj que le regaló su Abuelo y que se transformaba en robot) y se dio cuenta de que no lo tenía consigo, y casi de forma automática empezó a rezar para que se le hubiese quedado en su casa, al salir tan rápido, porque la tan sola idea de que se le cayera mientras corría eufórico tras Antonia convertiría este probable día más feliz de su vida en el día en que perdió su reloj favorito y no pudo declararse.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Paró en seco y empezó a caminar jadeante hacia el portón del colegio mientras miraba para todos lados por si llegaba a ver a Antonia en algún lugar; pero no fue así, aunque lo más probable era que ella ya estuviera en su sala sentada y muy cómoda, porque ella había salido antes que él y, por lo que veía, ella era una excelente corredora.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cabizbajo atravesó la línea que dividía la vida con el colegio y saludó mucho menos alegre que lo habitual a Don Aníbal (el auxiliar de colegio más simpático del mundo). Avanzó convenciéndose a sí mismo que el día aún no terminaba, y en realidad tenía razón - sólo eran las ocho de la mañana - y además era Viernes, o sea que si todo iba bien con su declaración tenía todo el fin de semana para jugar con Antonia; porque además el lunes no tenía prueba, así que sus padres no podrían negarse a que su tan adorado hijo saliera a jugar con la hija de los vecinos. Llegó hasta el pabellón donde estaban las salas de los tercero y cuarto años básicos del colegio y subió por las escaleras directo a su sala sin saludar a ninguno de sus compañeros y se sentó en su lugar habitual junto a la ventana desde donde podía ver hacia afuera.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pasó toda la mañana pensando en Antonia y también en el nuevo juego de video que le habían regalado sus padres por ser hasta el momento el mejor alumno de su clase - aunque para él no era nada fuera de lo común, al fin de cuentas por lo que parecía él era el único que estudiaba en esa sala de clases - y por otro lado era el único que usaba lentes, y eso siempre te hace parecer más listo, así que para él todo eso encajaba bien. Sólo había una cosa que no estaba bien y era que el día estaba demasiado nublado, eso no es común en esta ciudad; se repetía una y otra vez en silencio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la hora de almuerzo se dio cuenta de que no había llevado la colación que le había preparado su Madre, éste era otro motivo para pensar que el día empeoraba cada vez más, y se preguntó cómo lo hacían los guerreros medievales cuando iban a la guerra y a la hora de almuerzo se daban cuenta que no habían llevado la colación. Pero claro que no la necesitaban, eran hombres que podían matar lo que fuese y comérselo ahí mismo. Y justo cuando su mente divagaba en esas ideas se abrió la puerta del comedor y se asomó la siempre amistosa - y por lo demás arrugada - cara de Abuelo, ese tendría que ser un punto a favor en el día, es decir, su abuelo en el colegio prometía ser un espectáculo más que interesante, pero Abuelo sólo se limitó a hacerle una seña y dejarle el almuerzo en la mesa más cercana a la puerta, para luego desaparecer. Eso ya estaba que colmaba su paciencia, de verdad que era el día más raro de toda la vida. Lo único bueno de un día así de raro era que Antonia podía decirle que ella también lo amaba sin tener que buscar explicaciones raras.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Comió lentamente y sin ánimo, de hecho, no pudo disfrutar el almuerzo, aunque eran las lasañas más ricas del mundo que preparaba su madre; todo porque seguía pensando si es que podría llegar a hablar con Antonia antes de que terminara el día. Cuando terminó de comer se dirigió nuevamente a su sala muy triste, porque nada pasaba como debía pasar; ya iban a ser las tres de la tarde y eso significaba que hace siete horas que debería ser el niño más feliz en la faz de la tierra, aunque no entendía bien que significaba eso, pero lo escuchaba habitualmente en las novelas que veía su Madre en la televisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se sentó lentamente en su silla y miró cómo las nubes se ponían cada vez más negras en el cielo y se desanimó, porque aunque Antonia le dijera que también lo amaba tal vez por el clima  no se podrían ver durante el fin de semana.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El resto de la tarde pasó lentamente, tan lento que Joaquín casi enloquece, contaba segundo por segundo hasta que cinco minutos antes del campanazo de salida empezó a ordenar rigurosamente sus artículos de estudio, aflojó un poco el nudo de la corbata y se paró al unísono con la campana del colegio. Salió de la sala y avanzó apurando cada vez más el paso hasta el portón, donde se detuvo y permaneció por unos diez minutos viendo si aparecía Antonia; pero cuando se percató de que ya casi no quedaban niños en el colegio pensó que ella, probablemente, había salido antes que él, y con lo buena corredora que parecía ser, ya estaría muy cerca de casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Miró rápida y atentamente en dirección a su casa, tomó una bocanada tan grande de aire que él mismo se sorprendió de poder hacerlo y salió corriendo tan rápido que parecía que la muerte le seguía. Se preguntaba si podría correr así alguna vez de nuevo, porque de ser así podría hacer la prueba en el equipo de atletismo y muy probablemente lo dejarían competir y así podría ganar medallas para dedicárselas a Antonia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Corrió tan rápido que el corazón se le salía por la boca, pero eso no lo detuvo, su determinación era impresionante, el amor refulgía, refulgía tan fuerte en esos ojos oscuros y sinceros que cualquiera que los hubiese mirado directamente hubiese sabido lo que es el Verdadero Amor, dio la vuelta a la última esquina y vio aparecer su casa y al frente la de Antonia; pero para su descontento ella no estaba allí, ni cerca ni lejos de su casa, recorrió mentalmente el camino por si la había adelantado en algún momento, pero estaba seguro de que no era así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una vez más respiró con fuerza, subió el nudo de su corbata acomodándola y avanzó decidido hacia la casa de Antonia. Cada paso resonada con sus latidos y se hacían eternos, hasta podía escuchar a su corazón latiendo muy fuerte, así que siguió avanzando con la mirada fija en la puerta de la casa de Antonia; abrió la pequeña cerca blanca del antejardín de la casa y siguió avanzando con esa determinación que él mismo consideraba inusual - pero como el día era tan raro decidió darle rienda suelta a todo eso - así que se plantó en seco frente a la puerta, aguantó la respiración y tocó el timbre, y mientras sacaba el dedo de éste sintió como el miedo se apoderaba de él y como todo se volvía extraordinariamente silencioso.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esperó alrededor de un minuto, pero parecieron siglos (sabía lo que era un siglo porque lo había visto hace poco en una clase en el colegio) así que siguió esperando hasta que abrió la puerta una mujer de aspecto demacrado, que parecía muy vieja; Joaquín inmediatamente pensó que podría ser la madre de Antonia y que se veía mal porque había pasado un mal día, tal como él, así que pensó que él también debía de verse así o tal vez peor.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tragó el trago más amargo y angustiante de toda su vida y preguntó a aquella mujer si Antonia se encontraba en casa, al instante la mujer rompió en llanto y le dijo que Antonia llevaba más de un año muerta. La cara de Joaquín se desfiguró, abrió los ojos tan grandes que le dolieron y apretó sus manos mientras una lágrima recorría su mejilla, la misma mejilla que tocaba la primera gota de lluvia del día y que justamente caía sobre Joaquín.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Joaquín, ahora con 32 años, despertó sobresaltado, agobiado y espantado; abrió los ojos llenos de lágrimas y vio a su lado a Antonia, la madre de su querida hija, y la abrazó fuertemente. Ella&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;despertó y lo beso suavemente recordando aquel día cuando conoció a Joaquín camino al colegio, cuando tan solo tenían ocho años.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-1875732417832859451?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/1875732417832859451/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=1875732417832859451&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/1875732417832859451'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/1875732417832859451'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/01/antonia.html' title='Antonia'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4984804945723622709.post-407191552799256280</id><published>2009-01-19T18:28:00.006-03:00</published><updated>2009-04-26T00:12:48.128-04:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Romance'/><title type='text'>Bienvenida</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Oh! ¡¡desdicha!!.... Cómo añoro a aquella mujer que me dió la bienvenida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun recuerdo esa noche, llovía y los vientos alborotaban todo a su alrededor. Era tan hermosa, tanto la noche como la muchacha (porque en aquel tiempo aún era una muchacha), que podía sentirme vivo e incluso feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi memoria pareciera no tener más recuerdos, porque el único de mis recuerdos que le dió sentido a mi vida pasó cuando ésta ya no lo era. ¡Oh! mi querido diario, llevo siglos compartiendo mis vivencias sobre tus páginas - tanto que mis recuerdos se dividen en varios tomos - por lo que tú sabes mejor que yo cuanto la amé, cuanto la necesité y cuanto la lloré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa bienvenida no fue más que la sentencia de un adiós sin despedida, le prometí que la amaría por siempre (y lo sigo haciendo) pero mi error fue prometerle que estaría por siempre junto a ella, un por siempre que el temor me arrebató. Pobre amada mía que, arrebatada su vida tras el más ducle de los besos en su cuello, no soportó la ingrata vida nocturna más que por un par de años - el más hermoso tiempo de mi no-existencia - hasta que una fatídica noche, tras buscarla desesperado por al rededor de una semana, llegué a una taberna en la que la noticia que circulaba era el extraño suceso de una hermosa joven que ardía en llamas hace una semana a pleno día en el centro de la plaza de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca más la vi, ni pude leer más de sus cartas que solía dejar sobre mi lecho para que las leyera al despertar. No hubo explicaciones y mi detenido corazón sufre la agonía de la soledad, deambulando siempre sólo, pensando que pasaré la eternidad mirando los cielos oscuros de la noche recordándome todas esas veces que la tomé entre mis brazos y bailamos sin detenernos mientras ella me prometía su corazón.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4984804945723622709-407191552799256280?l=relatosdemiroslav.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/feeds/407191552799256280/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4984804945723622709&amp;postID=407191552799256280&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/407191552799256280'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4984804945723622709/posts/default/407191552799256280'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://relatosdemiroslav.blogspot.com/2009/01/bienvenida.html' title='Bienvenida'/><author><name>Miroslav</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13305549101771348377</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='30' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_0jzSFAvpEz8/SXTsodixv4I/AAAAAAAAAAM/nPhyhlk12dk/S220/foto.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry></feed>
