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abril 29, 2009

Silencio

Cuando no hay más que decir, lo mejor es quedarse en silencio. Hay veces en que el silencio es bueno y otras en que es incómodo. Lamentablemente en ese momento el silencio era lo mejor, pero, aún así, resultaba increíblemente incómodo.

Los escalofríos se iban manifestando cada vez con más fuerza y el sudor frío llegaba hasta lugares insospechados. La mirada fija, la visión nublada por las gotas que manaban desde la frente y llegaban hasta las comisuras de los ojos.

La camisa blanca comenzaba a mostrar vergonzosas zonas de humedad y el pantalón gris parecía ser mucho más ajustado de lo que recordaba.

Pablo no sabía qué hacer, ni qué decir, cuando la profesora le pidió que se levantara y le pasara la tarea.

abril 26, 2009

Carrera a muerte

Corría enajenado - tan rápido como le era posible - los músculos parecían transpirar ácido, los muslos le quemaban y el corazón bombeaba con fuerza descomunal.

La velocidad era tal que el viento contra su rostro lograba llevarse con él las sendas gotas de sudor, impidiendo que alcanzaran a recorrer completamente la frente. Sin detenerse, ni amainar el ritmo, miraba reiteradas veces por sobre su hombro para verificar si su perseguidor (quien lo seguía cuan vil parca) aún le pisaba los talones.

Aquel que corría furibundo tras de Matías, como si intentase matarlo, casi se desmaya cuando él cruzó la meta y cortó con su cuerpo la cinta roja del final del camino.